El padre Gilberto Hernández García, señaló que la localización de fosas clandestinas por parte de madres buscadoras refleja una grave descomposición social

Jhonatan González / NOTICIAS

El asesor de la Pastoral Social de la Arquidiócesis de Tuxtla, el padre Gilberto Hernández García, señaló que la localización de fosas clandestinas por parte de madres buscadoras refleja una grave descomposición social y una crisis de desapariciones en Chiapas.

Tras el reciente hallazgo de restos humanos en una fosa clandestina en Pujiltic, el sacerdote lamentó que sean las propias madres y familiares quienes realicen las labores de búsqueda.

“Llama la atención que se esté normalizando que sean ellas las que hagan estas búsquedas y encuentren fosas clandestinas en nuestro estado, mientras las instituciones no son las primeras promotoras de estas acciones”, expresó.

El religioso sostuvo que la violencia criminal que se recrudeció en Chiapas durante 2023 y 2024 no desaparecerá de manera inmediata, debido a las profundas raíces de las estructuras delictivas y a las fallas institucionales para combatirlas.

“La experiencia nacional nos dice que cuando detona la violencia criminal en un lugar no desaparece por arte de magia ni por decretos. Hay una descomposición tremenda del tejido social”, indicó.

El sacerdote explicó que las madres buscadoras mantienen la esperanza de encontrar con vida a sus familiares desaparecidos, aunque muchas veces terminan localizando restos humanos. “Ellas no van a buscar restos, ellas van a buscar vida”, subrayó.

Indicó que, pese al dolor que representa identificar restos humanos, para muchas familias significa al menos tener certeza sobre el paradero de sus seres queridos y contar con un lugar digno donde despedirlos.

El padre Gilberto Hernández informó que las búsquedas realizadas por colectivos en Chiapas continúan de manera constante y desgastante, y reconoció que existe preocupación por la posible existencia de más fosas clandestinas en la entidad.

Ante este panorama, anunció que la Arquidiócesis de Tuxtla implementará el proyecto denominado “Buzones de Paz”, mediante el cual se colocarán espacios anónimos para recibir información que pueda ayudar en la localización de personas desaparecidas.

El primer buzón será instalado en la parroquia de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, donde también se desarrollarán actividades de sensibilización y testimonios de madres buscadoras.

Finalmente, el sacerdote llamó a la sociedad a solidarizarse con las familias de personas desaparecidas y a exigir a las autoridades que atiendan la problemática con seriedad.

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El padre Gilberto Hernández García, señaló que la localización de fosas clandestinas por parte de madres buscadoras refleja una grave descomposición social.

FOTO: Jhonatan González