Jhonatan González NOTICIAS

Integrantes de la organización ambiental Suelo Vivo Chiapas realizaron una jornada de ciencia ciudadana en el Arroyo San Agustín, en Tuxtla Gutiérrez, para documentar la biodiversidad del lugar y visibilizar la importancia ecológica de este espacio natural ante un posible proyecto de intervención urbana impulsado por el ayuntamiento.
Carla Mancilla, directora de Suelo Vivo Chiapas, explicó que la actividad consistió en un taller naturalista en el que, mediante la plataforma Naturalista, distintos grupos registraron especies de artrópodos, aves, plantas y vida acuática presentes en la zona.
Indicó que el Arroyo San Agustín forma parte de la cuenca de la ciudad y representa un espacio vivo donde habitan diversas especies que contribuyen al equilibrio ecológico y al manejo natural del agua.
Durante el recorrido, señaló que entre las especies observadas destacan sabinos, capulines, mafafas, higuerillas y petunia mexicana, además de árboles de gran tamaño que llevan décadas en el lugar.
Mancilla advirtió que existe preocupación entre vecinos y ambientalistas debido a la intención de construir un muro de contención y posiblemente embovedar una parte del arroyo, aunque reconoció que hasta el momento no existe información pública clara sobre el proyecto.
“Las vecinas y vecinos no participaron en una consulta previa y tampoco se ha presentado públicamente la documentación completa del proyecto”, señaló.
La ambientalista destacó que intervenir arroyos y reducir la cobertura forestal puede agravar problemas como inundaciones y altas temperaturas, situaciones que cada año afectan con mayor frecuencia a Tuxtla Gutiérrez.
Explicó que los ecosistemas ribereños cumplen funciones esenciales, como captar agua de lluvia, infiltrar el líquido hacia los mantos acuíferos y regular el clima de la ciudad.
“Tuxtla debe convertirse en una ciudad esponja, una ciudad más verde, donde la vegetación ayude a absorber el agua y reducir el calor”, expresó.
Añadió que la pérdida de áreas verdes ha provocado el aumento del llamado efecto isla de calor, además de incrementar los riesgos durante la temporada de lluvias debido a la impermeabilización del suelo y el embovedamiento de arroyos.
Finalmente, Mancilla subrayó que la ciudadanía debe conocer estos espacios para poder protegerlos y consideró necesario apostar por soluciones basadas en la naturaleza para enfrentar los problemas urbanos relacionados con el agua y el clima.
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La ambientalista destacó que intervenir arroyos y reducir la cobertura forestal puede agravar problemas como inundaciones.
FOTO: Jhonatan González
