El histórico partido benéfico entre los ídolos de Jaguares de Chiapas y el Club América unió a la afición en una gran causa social

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Las gradas volvieron a vibrar con una dosis inigualable de nostalgia y pasión durante la celebración del denominado Duelo de Leyendas, un compromiso de carácter amistoso y altruista que reunió sobre el rectángulo verde a las figuras más emblemáticas que alguna vez defendieron las camisetas de los Jaguares de Chiapas y el Club América. El esperado cotejo de exhibición no solo representó una auténtica fiesta del balompié nacional, sino que se erigió como una valiosa plataforma de apoyo comunitario para la entidad.

La materialización de este magno evento deportivo fue posible gracias a la exitosa sinergia encabezada por Bárbara Altúzar, directora general del Instituto del Deporte del Estado de Chiapas, quien sumó esfuerzos de manera estratégica con la Fundación Toledo. Durante el desarrollo del encuentro, la titular del organismo deportivo hizo un especial énfasis en la premisa de que el deporte funciona como el vehículo más efectivo para transformar la realidad del tejido social, permitiendo converger distintas voluntades en pro de los sectores que requieren mayor asistencia.

Desde el palco del estadio, la loable iniciativa contó con el espaldarazo incondicional del gobernador de la entidad, Eduardo Ramírez Aguilar, quien desde el primer instante arropó la planeación del proyecto y aprovechó la ocasión para enaltecer la profunda vocación humanista demostrada por la afición local. El mandatario subrayó la trascendencia de estos esfuerzos conjuntos, garantizando que el total de los recursos económicos recaudados a lo largo de la jornada serán canalizados de manera íntegra para beneficiar el sustento de las familias chiapanecas que atraviesan por situaciones de alta vulnerabilidad.

En el terreno de las acciones, los seguidores gozaron de una velada inolvidable al contemplar los destellos de calidad, los trazos precisos y la técnica de aquellos ídolos que forjaron una época dorada en el futbol mexicano. Cuando el ex silbante profesional Paco Chacón llevó la ocarina a su boca para decretar la conclusión del tiempo reglamentario, el marcador de la pizarra pasó a ser una mera anécdota. El verdadero campeonato de la tarde se lo llevó la abrumadora respuesta de la fanaticada, cuyos aplausos rubricaron el triunfo absoluto de la empatía y revalidaron la inmensa grandeza del pueblo chiapaneco.

PIE DE FOTO: Los ex jugadores profesionales regalaron una tarde inolvidable de futbol para respaldar a las familias más vulnerables del estado.

FOTO: CORTESÍA