Destaca su aportación a la modernidad artística en el país
STAFF NOTICIAS

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Museo del Palacio de Bellas Artes, presentan la exposición Roberto Montenegro. Muralismo fuera de la norma, una muestra que revisa la trayectoria de uno de los artistas pioneros del muralismo mexicano y destaca su aportación a la modernidad artística en el país. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 6 de septiembre de 2026.
Integrada por más de 90 piezas organizadas en nueve núcleos temáticos, la muestra ofrece una nueva mirada sobre la obra de Roberto Montenegro, artista jalisciense cuya producción se caracterizó por integrar elementos del simbolismo, el art déco, el arte popular y una exploración estética del cuerpo masculino. Además de su trabajo muralístico, la exposición recupera facetas poco conocidas del creador, como su interés por las distintas concepciones de masculinidad, su impulso al arte popular mexicano y sus reflexiones humanistas frente a los conflictos internacionales del siglo XX.
Durante la inauguración, la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, destacó que Montenegro ocupa un lugar fundamental en la historia del muralismo mexicano, ya que amplió las narrativas políticas e históricas del movimiento hacia temas relacionados con la espiritualidad, el conocimiento humano y nuevas formas de modernidad artística.
La exposición se centra especialmente en el periodo comprendido entre 1922 y 1934, años en los que Montenegro realizó importantes murales en el ex convento de San Pedro y San Pablo. Entre ellos sobresale El árbol de la vida (1922), considerado uno de los primeros murales del México posrevolucionario y realizado por encargo de José Vasconcelos. En esta obra, el artista incorporó referencias visuales inspiradas en los pueblos indígenas de México.
El recorrido también incluye fragmentos murales recuperados mediante la técnica del strappo, proceso de conservación realizado por especialistas del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM). Estas piezas, afectadas por el deterioro arquitectónico, pueden observarse por primera vez fuera de su ubicación original y como obras independientes.
Bajo la curaduría de Daniel Garza Usabiaga, la muestra permite redescubrir a un artista que desafió las narrativas oficiales de su tiempo y construyó un lenguaje propio. Asimismo, incorpora obras que reflejan su postura crítica frente al fascismo y los conflictos bélicos, como Hecatombe (1939), donde expresa preocupaciones humanistas y pacifistas.
Con esta exposición, el INBAL reafirma su compromiso con la preservación, investigación y difusión del patrimonio artístico nacional, acercando al público nuevas interpretaciones sobre figuras fundamentales de la historia cultural de México.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: Bajo la curaduría de Daniel Garza Usabiaga, la muestra permite redescubrir a un artista que desafió las narrativas oficiales de su tiempo.
