Los representativos de Tuxtla, Colima, Minatitlán y Tapachula impusieron condiciones para coronarse campeones del Nacional de Cachibol 2026

STAFF NOTICIAS

La constancia, el orden táctico y la contundencia sobre el rectángulo de juego fueron los ingredientes principales que definieron a los monarcas del Nacional de Cachibol 2026. Teniendo como majestuoso escenario las instalaciones del icónico parque Caña Hueca en la capital chiapaneca, este certamen llegó a su conclusión después de tres días de trepidante actividad, donde las voleas, los bloqueos y la hermandad deportiva se adueñaron del ambiente.

Entrando en el desglose de los máximos honores, la rama femenil para mayores de cincuenta años vio coronarse a la escuadra de Amazonas Tuxtla. Las locales dictaron el ritmo de los encuentros apoyadas en una ofensiva letal cerca de la red y una disciplina impecable en cada rotación, virtudes que les permitieron dominar las dos vueltas del calendario y culminar en la cima de la clasificación general, dejando atrás a sinodales de alta exigencia que pelearon palmo a palmo hasta el último silbatazo. Por su parte, en el sector varonil de esta misma franja de edad, el combinado de Colima se alzó con la gloria nacional. Los del occidente del país exhibieron un paso arrollador, cimentando su campeonato en un balance perfecto entre la zaga y el ataque, lo que les generó un diferencial de puntos sumamente favorable para tomar una distancia irremontable del resto de los competidores.

La intensidad y el dramatismo no disminuyeron en las categorías de mayor experiencia. Dentro de la división varonil para mayores de sesenta años, la sexteta de Guerreros Minatitlán se adjudicó la presea dorada gracias a un rendimiento inquebrantable a lo largo de la justa. El conjunto veracruzano mostró nervios de acero para inclinar la balanza a su favor durante los parciales más apretados, manteniendo una inercia ganadora que los consolidó como el cuadro más letal de su sector. Simultáneamente, en el circuito varonil para mayores de setenta años, los Conejos Tuxtla hicieron valer la localía para agenciarse el título. La vasta lona recorrida y la sincronía entre sus elementos resultaron factores determinantes para salir airosos en enfrentamientos de alto voltaje, acumulando así la mayor cantidad de triunfos de su grupo.

El cuadro de honor se completó con la brillante actuación de las Huacaleras en la categoría femenil para mayores de setenta años. Las representantes de Tapachula amarraron el gallardete tras afianzarse en el peldaño más alto de la tabla de posiciones; su temple para finiquitar los cierres de set y su consistencia defensiva fueron los pilares que las mantuvieron inalcanzables para sus adversarias a lo largo de la contienda.

Más allá del rigor estadístico y el recuento de las coronas, la edición 2026 de este certamen nacional reafirmó el poder de convocatoria y la vitalidad que envuelven a esta disciplina. Las canchas capitalinas atestiguaron un desfile de talento con delegaciones procedentes de diversas latitudes de la República Mexicana, todo arropado por una cálida convivencia familiar. Con el éxito de esta justa, Tuxtla Gutiérrez vuelve a levantar la mano como una sede de excelencia para albergar eventos de gran envergadura, al tiempo que el cachibol se afianza como un deporte de profundo impacto social y crecimiento sostenido entre los adultos mayores.

PIE DE FOTO: Jugadores de diversas partes del país se elevan cerca de la red durante las intensas acciones de la justa deportiva celebrada en Tuxtla Gutiérrez.

FOTO: CORTESÍA