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El corazón de la capital chiapaneca se transformó en el epicentro del dinamismo y la vitalidad juvenil con la realización de la Carrera del Estudiante 2026, acontecimiento que congregó a una notable cifra de mil setecientos noventa competidores. El evento sociodeportivo logró aglutinar a la comunidad estudiantil, andarines experimentados y núcleos familiares completos en las principales arterias de Tuxtla Gutiérrez, cumpliendo con el firme propósito de enaltecer la práctica de la actividad física, la sana interrelación social y el desarrollo de estilos de vida benéficos para la salud colectiva.

La planeación y logística del certamen atlético corrió a cargo del Instituto de la Juventud, organismo que operó en estrecha coordinación y con el respaldo institucional del Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez. Gracias a este esfuerzo conjunto, la edición del presente año se posicionó de manera inmediata como una de las convocatorias pedestres con mayor poder de convocatoria en el calendario deportivo anual de la entidad, reflejando el compromiso gubernamental por abrir espacios dignos para el esparcimiento de las nuevas generaciones.

Desde las primeras horas de la mañana, el flujo de participantes comenzó a registrarse de manera masiva en los alrededores del parque Central, punto de reunión donde se dieron cita alumnos de múltiples centros universitarios, colegios de educación media superior y delegaciones provenientes de diversos municipios de la geografía chiapaneca. La respuesta del público rebasó las expectativas de los organizadores, lo que pone de manifiesto el creciente entusiasmo que impera entre la juventud por integrarse a proyectos que estimulan la superación personal a través del esfuerzo muscular.

El trayecto de la competencia inició formalmente con el banderazo de salida ubicado justo en la intersección de la avenida Central y la calle Central, a un costado de la plaza principal. A partir de ese punto, la marea de corredores emprendió la marcha sobre el bulevar Belisario Domínguez, devorando kilómetros con paso firme hasta enlazar con el Anillo Periférico, sector vial que condujo al contingente hacia la línea de meta establecida en las proximidades del emblemático Puente de Colores. Para garantizar la integridad física de los andarines, las corporaciones de vialidad municipal desplegaron un dispositivo de seguridad que incluyó cortes de circulación intermitentes a lo largo de toda la ruta.

La llegada de los punteros a la meta desató la algarabía de los asistentes que esperaban el desenlace de las categorías absolutas. En el sector varonil, el corredor Osmar Uriel Cruz Penagos devoró el asfalto con un ritmo imponente que le permitió descolgarse de sus perseguidores y adjudicarse la posición de honor de manera inapelable. En lo que respecta a la división femenil, el sitio de privilegio fue reclamado por Karla Díaz Liévano, quien dejó constancia de sus amplias facultades físicas y una excelsa planificación estratégica para dosificar su energía en los tramos más complejos de la ruta.

La división juvenil, destinada a los talentos de doce a diecisiete años de edad, no se quedó atrás en cuanto a emociones y combatividad. Domingo Espinoza se erigió como el monarca absoluto de la rama varonil tras sostener una carrera sumamente regular de principio a fin, en tanto que Karla Escobar firmó una soberbia actuación que la encumbró en el primer puesto de la rama femenil, despegándose con autoridad del resto de las competidoras de su bloque. Al concluir el reto, los primeros mil andarines en romper el listón de llegada fueron galardonados con una presea conmemorativa del evento, un estímulo que coronó de forma emotiva las extenuantes zancadas de los participantes.

PIE DE FOTO: Un nutrido grupo de estudiantes cruza la meta instalada cerca del Puente de Colores tras completar con éxito el recorrido de la Carrera del Estudiante 2026.

FOTO: CORTESÍA