El sacerdote Gilberto Hernández García, explicó que esta iniciativa busca convertirse en un canal seguro, discreto y confiable para que la ciudadanía
Jhonatan González NOTICIAS

La Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez instaló este domingo el primer Buzón de Paz en la parroquia del Sagrado Corazón de la capital chiapaneca, como parte de una estrategia para recibir de manera anónima información que contribuya a la localización de personas desaparecidas en el estado.
El asesor de la tarea social arquidiocesana, el sacerdote Gilberto Hernández García, explicó que esta iniciativa busca convertirse en un canal seguro, discreto y confiable para que la ciudadanía pueda aportar datos sobre el paradero de personas desaparecidas.
“Queremos ayudar a que las personas que tengan algún dato que favorezca la localización de desaparecidos puedan hacerlo llegar de manera anónima. Se trata de crear conciencia, sensibilizar y solidarizarnos con las madres buscadoras”, señaló.
Detalló que la meta es instalar estos buzones en las 24 parroquias de Tuxtla Gutiérrez, colocándolos en sitios visibles pero discretos dentro de los templos. Agregó que la propuesta fue retomada de experiencias implementadas en otras entidades del país, donde ya ha generado resultados positivos.
Durante el acto de develación participó María Edith Domínguez Domínguez, integrante de la colectiva Madres Buscadoras y madre de José Manuel Hernández Domínguez, quien desapareció el 3 de junio de 2025 y fue localizado sin vida 136 días después.
La madre buscadora explicó que la instalación de los buzones surgió tras reuniones sostenidas con autoridades eclesiásticas, con el objetivo de que la Iglesia Católica se sumara a los esfuerzos de búsqueda en todo Chiapas.
“Necesitamos que toda la Iglesia Católica nos apoye en poner estos buzones de paz. Hoy comenzamos en esta parroquia y esperamos que se extiendan a nivel diócesis y provincia”, expresó.
Por su parte, Yoslin Chavarría, hija de Víctor Chavarría, desaparecido desde mayo de 2023, señaló que la iniciativa nació al detectar que muchas personas poseen información relevante, pero no la comparten por temor o por no contar con canales adecuados para hacerlo.
Indicó que los colectivos reciben diariamente entre 10 y 15 mensajes anónimos a través de redes sociales; sin embargo, muchas personas no tienen acceso a estas plataformas, por lo que los buzones representan una alternativa para aportar información.
“Creemos en el arrepentimiento de las personas y en que este puede ser un medio para que hablen de forma segura. Algunos mensajes nos han llevado a lugares donde hemos encontrado restos humanos”, afirmó.
La integrante de Madres Buscadoras de Chiapas, Isabel Torres, informó que, por ahora, la estrategia se concentrará en los centros penitenciarios y en las iglesias del estado. Precisó que el buzón instalado en el Sagrado Corazón es el primero colocado en una parroquia católica, mientras que otro será instalado próximamente en la Catedral Metropolitana de Tuxtla Gutiérrez.
Respecto al hallazgo de más de mil fragmentos óseos en un predio de Pujiltic, señaló que las investigaciones continúan y que la identificación de los restos tomará tiempo, por lo que exhortó a las familias con personas desaparecidas a acudir ante las autoridades para realizarse pruebas genéticas.
Con la instalación del primer Buzón de Paz en una iglesia de Chiapas, la Arquidiócesis y los colectivos de búsqueda buscan fortalecer la participación ciudadana y abrir nuevos canales de información que contribuyan a la localización de personas desaparecidas en la entidad.
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El sacerdote Gilberto Hernández García, explicó que esta iniciativa busca convertirse en un canal seguro, discreto y confiable para que la ciudadanía.
FOTO: Jhonatan González
