Ana Liz Leyte NOTICIAS

Un total de 159 mujeres en Chiapas han sido víctimas de feminicidio desde el año 2022 hasta el 17 de abril de este 2026.

Fue en 2024, el año con más hechos violentos hacia mujeres, con 40 feminicidios y hasta el 17 de abril del presente año, se han registrado 13 casos, siendo el mes de marzo, el más violento, pese a ser un mes en donde se visibiliza la violencia cometida hacia mujeres.

El número de feminicidios por año es el siguiente; en 2022 se registraron 39 hechos de violencia máxima en contra de mujeres. En 2023, 36 feminicidios, en 2024 fueron 40 hechos, en 2025m 31 Feminicidios y hasta el 17 de abril del 2026 13 feminicidios, esto de acuerdo a la Colectiva 50+1.

El feminicidio es la expresión máxima de violencia contra las mujeres y ocurre cuando un hombre priva de la vida a una mujer por razones de género, lo que implica una mezcla de factores culturales, sociales y psicológicos.

“Si ya está normalizado, si ya pasa esto es porque hay una crisis dentro de la sociedad, sería un llamado también para que trabajemos para desde la SE dando las mejores bases”, expuso Andrea Negrón, diputada local.

Pero… ¿qué lleva a un hombre a cometer un feminicidio? De acuerdo a especialistas, en el 70 por ciento de los casos, ya existían antecedentes de violencia familiar o denuncias previas, lo que indica que suele ser el punto final de una serie continua de abusos.

“No es algo que ocurre de la noche a la mañana, es una serie de conductas que se va manifestando desde mucho antes, es sumamente importante que se pueda ver las características que se van proyectando en una persona, que a la vez puede proyectar en una relación”, declaró Carlos Cano, psicólogo forense y penitenciario.

Uno de las principales causas para cometer este hecho es el sentido de propiedad y control. Esta creencia arraigada de que la mujer es una posesión, lo que lleva al feminicida a cometer el crimen cuando pierde el control sobre ella.

Asimismo, el odio y desprecio por lo femenino con la falsa creencia de que las mujeres existen solo para satisfacer deseos masculinos.

“Cuando un hombre atenta contra una mujer por misoginia y por el hecho de ser mujer, tiene una connotación sociocultural y muchas características vienen infundadas psicológicamente y muchas veces inconsciente a medida que vamos creciendo, pero esas características se pueden detener o detectar a tiempo”, agregó el especialista.

Asimismo, la cultura machista y roles de género, la normalización de la violencia, pues muchas veces es aprendida, ya que, el agresor replica conductas violentas vividas durante la infancia, sumado a la incapacidad de gestionar la ira y el estrés.

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De acuerdo a especialistas, en el 70 por ciento de los casos, ya existían antecedentes de violencia familiar o denuncias previas.

FOTO: Ana Liz Leyte