Luis Vallejo NOTICIAS
En Chiapas, la enfermedad de Parkinson se presenta cada vez con mayor frecuencia; sin embargo, la atención médica especializada para atender a los pacientes aún es limitada, así lo advirtió la neuróloga Anke Kleiner Altamirano, especialista en trastornos del movimiento.

En el marco del Día Mundial del Parkinson, conmemorado cada 11 de abril, la especialista comentó en entrevista que esta fecha recuerda el nacimiento de James Parkinson, médico que en el siglo XIX describió por primera vez los síntomas de esta enfermedad neurológica, inicialmente denominada “parálisis agitante”.
La neuróloga señaló que el incremento de casos contrasta con la escasez de especialistas y de espacios de atención para las personas que viven con este padecimiento en el estado.
“Es una enfermedad que cada vez viene en más aumento y nos estamos quedando pocos médicos o pocos espacios para poder atender oportunamente a estos pacientes”, explicó.
Kleiner Altamirano detalló que quienes cuentan con seguridad social generalmente son canalizados con un neurólogo dentro de las instituciones de salud; sin embargo, una parte importante de la población chiapaneca carece de este servicio, lo que limita su acceso a diagnóstico y tratamiento.
Además, factores sociales y geográficos influyen en que muchas personas no reciban atención médica oportuna. En Chiapas, la mayoría de los neurólogos se concentran en ciudades como Tuxtla Gutiérrez, Tapachula y Comitán, lo que dificulta que habitantes de comunidades rurales puedan acudir a consulta.
A ello se suma la saturación de los servicios de especialidad en el sistema público de salud, donde los pacientes pueden ser atendidos solo una o dos veces al año, una frecuencia considerada insuficiente para el seguimiento adecuado de la enfermedad.
Otro problema es que los síntomas del Parkinson pueden confundirse con otros padecimientos, lo que retrasa el diagnóstico. En algunos casos, cuando finalmente se identifica la enfermedad, el paciente ya llevaba varios años con manifestaciones clínicas.
La especialista explicó que alrededor del 90 por ciento de los casos de Parkinson están asociados a factores ambientales combinados con el envejecimiento. Con el paso de los años, el organismo pierde la capacidad de eliminar ciertas proteínas anormales que se acumulan en el cerebro y alteran el control del movimiento.
Entre los factores de riesgo más estudiados se encuentra la exposición prolongada a agroquímicos, especialmente herbicidas utilizados en actividades agrícolas. Estas sustancias pueden permanecer en alimentos, agua o en el entorno, generando exposición crónica a lo largo de la vida.
En estados con fuerte actividad agrícola como Chiapas, trabajadores del campo, campesinos y agricultores podrían enfrentar un mayor riesgo debido al contacto frecuente con estos productos.
No obstante, la especialista subrayó que en la entidad aún existe poca investigación y escasa información estadística sobre la enfermedad, por lo que el número real de casos podría ser mayor al registrado.
Ante este panorama, destacó la importancia de fortalecer la detección temprana, ampliar el acceso a especialistas y generar más investigación sobre el Parkinson en el estado. También resaltó el papel de iniciativas ciudadanas como el grupo “ParkinsON Chiapas”, que recientemente cumplió su primer año de actividades brindando acompañamiento a pacientes y familiares.
Foto: Luis Vallejo
Pie: Especialistas indican que los factores sociales y geográficos influyen en que muchas personas no reciban un diagnostico ni atención médica.
