Estos cargos son considerados cargos de cohuiná
KARLA GÓMEZ NOTICIAS

Como parte de las actividades de la Priostería Zoque de Tuxtla Gutiérrez, Chiapas, el pasado 1 de mayo se llevó a cabo en la casa del prioste Fidel Juárez la tradicional elaboración del arquito del Cristo que se encuentra en la ermita del Señor del Cerrito.
Por cuarto año consecutivo, Juárez asumió el cargo de prioste del arquito de Manuel Niño Salvador, cumpliendo con la ritualidad marcada en el calendario festivo de la comunidad zoque desde su domicilio en el barrio de San Francisco.
De acuerdo con el antropólogo Juan Ramón Álvarez Vázquez, el cargo de arquito implica que cada 1 de mayo el prioste elabore el arco destinado al altar del Cristo en la ermita. Posteriormente, este es trasladado a la ermita, donde se realiza la entrega de la flor de mayo ensartada. El arquito permanece todo el mes en la ermita y, el primer domingo de junio, regresa a la casa del prioste.
Estos cargos son considerados cargos de cohuiná, y conllevan responsabilidades simbólicas y rituales. Al prioste se le entrega un cofre donde se guardan las plumas que adornan el arco, además de una bandana roja de aproximadamente cinco metros. El maestro Cecilio es el encargado de vestir el arco, que porta cerca de 50 plumas tornasoladas.
De acuerdo a la interpretación del antropólogo, el arco representa un portal: al colocar la imagen en el cristo, se establece un canal de comunicación entre lo humano y lo sagrado. Las plumas tornasoladas evocan al sol y al arcoíris tras la lluvia, mientras que las dos velas simbolizan el viento. En conjunto, el arquito se convierte en una ofrenda de lluvia hacia el Cristo, en la esperanza de que las precipitaciones lleguen para fertilizar la tierra y dar inicio al ciclo agrícola que esperan los campesinos.
FOTO: KARLA GÓMEZ
PIE DE FOTO: En conjunto, el arquito se convierte en una ofrenda de lluvia hacia el Cristo, en la esperanza de que las precipitaciones lleguen para fertilizar la tierra.
