La propuesta artística se centra en la respiración como un acto cotidiano

STAFF NOTICIAS

La exposición El aire en forma de huésped, de la artista Cecilia Miranda Gómez, continúa su temporada en la terraza del Museo de Arte Carrillo Gil, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, con un programa de actividades que invita a profundizar en la experiencia sensorial y reflexiva de la muestra durante el mes de abril.

La propuesta artística se centra en la respiración como un acto cotidiano que conecta el cuerpo con su entorno. A través de una instalación compuesta por muros móviles y superficies perforadas que evocan estructuras pulmonares, la obra se activa con la presencia y el desplazamiento del público. Este gesto genera efectos lumínicos que simulan el flujo del aire, convirtiendo a las y los visitantes en participantes activos y propiciando una reflexión sobre el cuerpo como un espacio de intercambio constante.

En este contexto, el programa público amplía la experiencia de la exposición mediante actividades que abordan la respiración desde distintos enfoques. El 25 de abril se realizará la segunda sesión del ciclo de lecturas Respiraciones conjuntas, coordinado por Fernanda Ramos Mena. En esta ocasión, el encuentro girará en torno al libro Voyager, de la escritora Nona Fernández, proponiendo un espacio de diálogo colectivo sobre el cuidado y la memoria. La actividad, dirigida a personas adultas, busca generar un intercambio de experiencias en torno a las prácticas que sostienen la vida.

Por su parte, el 26 de abril se llevará a cabo el taller El museo a mi medida: mapas y circuitos, dirigido a niñas y niños de entre 6 y 12 años. Esta actividad, organizada por el área educativa del museo en colaboración con Alas y Raíces, invita a repensar el recorrido museográfico a través del juego, fomentando la creatividad y nuevas formas de interacción con el espacio expositivo.

La exposición, abierta hasta el 10 de mayo, encuentra en las condiciones lumínicas de abril un elemento clave para su apreciación, ya que la incidencia solar potencia las proyecciones y sombras generadas por la instalación. De esta manera, la obra propone una experiencia inmersiva que entrelaza percepción, cuerpo y entorno.

Ubicado en la colonia San Ángel de la Ciudad de México, el Museo de Arte Carrillo Gil abre sus puertas de martes a domingo, consolidándose como un espacio que impulsa el arte contemporáneo y el diálogo entre públicos diversos.

FOTO: CORTESÍA

PIE DE FOTO: La exposición, abierta hasta el 10 de mayo, encuentra en las condiciones lumínicas de abril un elemento clave para su apreciación.