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La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través del Centro Nacional de Conservación y Registro del Patrimonio Artístico Mueble (CENCROPAM), realizaron trabajos especializados de restauración y conservación en el mural La historia de la Justicia en México / Siete crímenes mayores, obra del artista Rafael Cauduro que se encuentra en la sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La intervención se llevó a cabo de manera puntual en diversas áreas del conjunto mural que presentaban afectaciones, particularmente en algunos cráneos que forman parte de la instalación y en el panel alusivo al “Tzompantli”, elaborado mediante la técnica de vidrio fusionado y termoformado. Estas acciones tuvieron como objetivo preservar la estabilidad estructural y la integridad visual de una de las obras más representativas del muralismo contemporáneo en México.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, destacó que la conservación del patrimonio artístico implica conocimiento especializado, trabajo coordinado y responsabilidad pública. En ese sentido, señaló que la restauración del mural refleja la importancia de proteger obras fundamentales para la memoria cultural del país.
Realizado entre 2007 y 2008, el mural cubre aproximadamente 280 metros cuadrados y se caracteriza por su lenguaje hiperrealista y su compleja construcción espacial. A través de esta obra, Rafael Cauduro plantea una reflexión crítica sobre la justicia, la violencia y diversas problemáticas sociales presentes en la vida contemporánea.
Previo al inicio de la restauración, en diciembre de 2025 se efectuó un proceso de protección en el panel del “Tzompantli” para facilitar el desmontaje seguro de los elementos dañados y su traslado al Taller de Mural del CENCROPAM. Posteriormente, entre el 19 de enero y el 4 de marzo de 2026, especialistas realizaron la restauración de una placa de vidrio fusionado y termoformado perteneciente a dicho panel.
Los trabajos incluyeron limpieza mecánica y acuosa para retirar suciedad acumulada, así como la reintegración y adhesión de fragmentos mediante adhesivos de curado con luz ultravioleta. También se efectuó el relleno de cavidades con resina especializada, la reconstrucción de una esquina perdida y la elaboración de un marco-soporte que permitirá su correcta reinstalación.
De forma paralela, se desarrollaron labores de conservación en los cráneos que integran la obra. Estas tareas incluyeron registro fotográfico, escaneo tridimensional para su identificación, limpieza, resanes, reposición de dientes y mandíbulas faltantes, así como refuerzos con fibra de vidrio y soportes acordes con los originales. Finalmente, se realizaron procesos de reintegración cromática y aplicación de pátinas para mantener la coherencia estética del conjunto.
Una vez concluidos los trabajos, las piezas fueron trasladadas nuevamente al edificio de la Suprema Corte de Justicia de la Nación para su reinstalación en su ubicación original. La restauración se realizó en coordinación con esta institución y con la colaboración de la Casa Estudio Rafael Cauduro, que proporcionó información técnica sobre la obra y elementos de reposición.
Con esta intervención, el INBAL, a través del CENCROPAM, reafirma su compromiso con la conservación y salvaguarda del patrimonio artístico nacional, contribuyendo a preservar obras clave para la historia y la memoria cultural de México.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: Los trabajos incluyeron limpieza mecánica y acuosa para retirar suciedad acumulada.
