El libro se estructura en cuatro partes

KARLA GÓMEZ NOTICIAS

Detrás del silencio está el mar es un poemario que surge de un proceso creativo profundo y pausado, cuyo germen se remonta a 2017, cuando la autora comenzó a “tocar la puerta de la creación” durante un taller de poesía con Óscar Oliva. Desde entonces, la obra se fue hilvanando hasta consolidarse en un libro que refleja una mirada íntima y poética sobre la vida, la muerte, la familia y la naturaleza.
El mar, eje central del poemario, es presentado como un símbolo de misterio y fuerza, comparable con la vida misma. La autora lo utiliza para explorar la pérdida, la ausencia, la nostalgia y, al mismo tiempo, la posibilidad de renacer. Cada ola, cada correntada y cada espacio de su vastedad se convierte en metáfora de las emociones humanas y del comportamiento humano, incluyendo los vínculos familiares y los encuentros con las figuras paterna y materna.
El libro se estructura en cuatro partes: Orilla, que abre con un preludio y marca el primer contacto con la vida y la finitud; Sal y Piedra, donde la autora explora los desafíos y tropiezos que representan las piedras, así como la relación con la figura paterna; Oleaje, que centra la atención en la figura materna y la feminidad; y Casa frente al mar, que simboliza el hogar y la familia como espacios de protección y reconstrucción ante la vastedad de la vida.
La autora distingue entre dos momentos esenciales en la creación poética: el hallazgo, un momento de inspiración donde la poesía “golpea la puerta del pecho”, y la construcción consciente, donde se define el estilo, la forma y la disposición final de los poemas en el libro. Este doble proceso refleja tanto la libertad del verso como la disciplina necesaria para transformar la experiencia en poesía tangible.
Detrás del silencio está el mar es un poemario de carácter intimista, donde la voz de la autora se percibe auténtica y profunda. No se trata de un libro de familia per se, pero sí aborda los vínculos, la memoria y la identidad personal a través del símbolo del mar. La obra combina sensibilidad, reflexión y metáfora, ofreciendo al lector un espacio de contemplación y de resonancia emocional, mientras se enfrenta a los enigmas de la vida y la muerte.
En su conjunto, el libro confirma la poesía como un lugar de encuentro con la propia existencia y con la experiencia compartida, un espacio donde el lenguaje se convierte en espejo del alma y donde cada lector puede hallar su propia profundidad. Detrás del silencio está el mar no solo es un testimonio del talento de la autora, sino también una invitación a sumergirse en la vastedad de lo poético, donde el silencio y el mar dialogan en un mismo ritmo, intenso y contemplativo.
FOTO: KARLA GÓMEZ
PIE DE FOTO: En su conjunto, el libro confirma la poesía como un lugar de encuentro con la propia existencia y con la experiencia compartida.