Festival Gastronómico del Nucú, en el Parque Santo Domingo de Tuxtla Gutiérrez
KARLA GÓMEZ NOTICIAS

En Chiapas lo conocen como nucú, aunque también recibe otros nombres como tzim-tzim, chicatana o zompopo. Para la ciencia, se trata de las hormigas reproductoras del género Atta; para miles de familias chiapanecas, representa uno de los manjares más esperados del año y un símbolo de identidad gastronómica que ha pasado de generación en generación.
Con ese espíritu se celebró una nueva edición del Festival Gastronómico del Nucú, en el Parque Santo Domingo de Tuxtla Gutiérrez, donde cocineras tradicionales, productores y visitantes se reunieron para promover el consumo local y preservar una de las costumbres culinarias más representativas del estado.
El antropólogo Juan Ramón Álvarez Vázquez, de la Coordinación Zoque del Instituto Tuxtleco de Arte y Cultura, explicó que este encuentro busca mucho más que promover un alimento de temporada.
«Este festival ya lleva varias ediciones y para nosotros es una gran fiesta, porque nos permite difundir, promover y consumir lo local. El nucú es una hormiga generosa que en lengua zoque conocemos con ese nombre, aunque en otros lugares la llaman chicatana, zompopo o tzim-tzim. Es un alimento que forma parte de nuestra identidad cultural», señaló.
Álvarez Vázquez recordó que, según la tradición popular, el nucú aparece con las primeras lluvias, entre las vísperas de San Antonio, el 13 de junio, y San Juan, el 24 de junio.
«Por eso realizamos este festival en estas fechas, pensando en el sistema de recolección que todavía conservamos. Después de dos o tres mil años, seguimos siendo pueblos recolectores. Salimos a buscar el nucú como lo hicieron nuestros antepasados, y esa es una herencia prehispánica que sigue viva en nuestra alimentación y en nuestra cultura», destacó.
El especialista explicó que el consumo de insectos forma parte de una tradición ancestral y representa una importante fuente de proteínas para muchas comunidades.
Sin embargo, advirtió que este año la naturaleza mostró un comportamiento diferente debido a la falta de lluvias.
«La naturaleza nos está diciendo algo. Vivimos en ciudades con demasiado asfalto, pocos árboles y cada vez menos espacios de tierra donde esta hormiga puede desarrollarse. Si no cuidamos el entorno, también ponemos en riesgo una tradición que forma parte de nuestro patrimonio cultural y gastronómico», expresó.
En la cocina, el nucú se prepara de diversas maneras. Tradicionalmente se tuesta en el comal con un poco de sal y posteriormente se incorpora a tacos, salsas, tamales e incluso postres. Su intenso sabor ha llevado a muchos a llamarlo el «caviar chiapaneco», aunque para quienes crecieron con esta tradición representa mucho más que un platillo exclusivo: es el sabor de la memoria, la convivencia familiar y el profundo vínculo entre la naturaleza y la cultura de Chiapas.
Cada temporada, el regreso del nucú recuerda que la cocina también es una forma de preservar la historia de los pueblos. El Festival Gastronómico del Nucú se consolida como un espacio para reconocer el valor de los saberes ancestrales y fortalecer la identidad de las comunidades chiapanecas a través de uno de sus ingredientes más emblemáticos.
FOTO: KARLA GÓMEZ
PIE DE FOTO: El Festival Gastronómico del Nucú se consolida como un espacio para reconocer el valor de los saberes ancestrales y fortalecer la identidad de las comunidades.
