Una propuesta escénica que fusiona la danza urbana con un imaginario mexica futurista
STAFF NOTICIAS

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Danza, presentan GROOVE, una propuesta escénica que fusiona la danza urbana con un imaginario mexica futurista, donde el ritmo se convierte en un vehículo de identidad, memoria y transformación. La obra se presentará en el Teatro de la Danza Guillermina Bravo los días sábado 18 de abril a las 19:00 horas y domingo 19 a las 18:00 horas.
Dirigida por el coreógrafo Miguel Rojas, conocido como “Funky Maya”, la pieza transporta al espectador a un universo postpandémico en el que la pista de baile de un house club se resignifica como un espacio ritual. A través de seis personajes —Eme, Xat, Savage, Mami Chula, ZUJ y Ollin—, el cuerpo emerge como un canal de expresión colectiva, capaz de activar memorias y resistencias desde el movimiento.
GROOVE plantea una reflexión sobre la identidad cultural contemporánea y su capacidad de regeneración, tomando como punto de partida las experiencias del propio Rojas en la escena underground de Los Ángeles durante la década de los noventa. Esta influencia se traduce en una propuesta que dialoga entre lo ancestral y lo urbano, entre lo ritual y lo performático.
Uno de los aspectos más innovadores de la obra es su ruptura con la estructura escénica tradicional. El público no es un observador pasivo, sino un participante activo que se integra al desarrollo de la pieza mediante el uso de su voz y dispositivos móviles, generando una experiencia colectiva e inmersiva. La presencia de un DJ en vivo refuerza esta atmósfera, convirtiendo el espacio escénico en un entorno sonoro dinámico que evoluciona en tiempo real.
La puesta en escena es resultado del trabajo de Onder Movement Project, un laboratorio de exploración coreográfica radicado en la Ciudad de México que busca descolonizar el movimiento y expandir los límites de la danza urbana. Con una trayectoria de más de tres décadas, Miguel Rojas ha colaborado con artistas internacionales y actualmente enfoca su labor en la investigación y pedagogía del movimiento.
Más que una obra de danza, GROOVE se configura como una experiencia sensorial que invita a repensar el cuerpo, la colectividad y la identidad desde una perspectiva contemporánea, donde el pulso rítmico se convierte en un acto de resistencia y renovación cultural.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: Más que una obra de danza, GROOVE se configura como una experiencia sensorial.
