Cuatro décadas en la que transformó el papel picado en un lenguaje plástico contemporáneo
STAFF NOTICIAS

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través de la Coordinación Nacional de Artes Visuales y del Museo de Arte Moderno, rendirán homenaje póstumo al artista mexicano Humberto Spíndola con la ceremonia Laboratorios de papel, un reconocimiento a su legado como uno de los principales renovadores del papel picado en el arte contemporáneo.
El acto se llevará a cabo el martes 7 de abril a las 18:00 horas en el MAM, con entrada libre para todo público. En la ceremonia participarán la gestora cultural Sylvia Navarrete y Alejandro Spíndola, hermano del artista, bajo la moderación de la historiadora del arte Marisol Argüelles, quienes compartirán reflexiones sobre la vida, obra y aportaciones de este creador fundamental.
Nacido en 1950 en la Ciudad de México, Humberto Spíndola desarrolló una trayectoria de más de cuatro décadas en la que transformó el papel picado en un lenguaje plástico contemporáneo. Aunque inició estudios en la Universidad Nacional Autónoma de México, fue a partir de la década de 1980 cuando orientó su vocación hacia el arte, integrando técnicas tradicionales como el papel de china y la cartonería en propuestas innovadoras que abarcaron la instalación, la escultura y el diseño escénico.
Su obra destacó por el diálogo entre las tradiciones populares y las expresiones contemporáneas, explorando la identidad mexicana desde la mezcla cultural. Además, tuvo una importante proyección internacional, participando en montajes escénicos y exposiciones en diversos países. Entre sus trabajos más reconocidos se encuentra la escenografía y vestuario de la ópera Los pescadores de perlas, de Georges Bizet, presentada en el Palacio de Bellas Artes, así como su premiada participación en la Cuadrienal de Praga con la ópera Moctezuma, de Antonio Vivaldi.
Asimismo, su obra formó parte de importantes colecciones internacionales, incluyendo el Museo Británico, donde en 1992 presentó una instalación monumental elaborada con cientos de piezas de papel recortado a mano. A lo largo de su carrera, produjo más de 500 obras que reflejan la riqueza cromática y simbólica del arte popular mexicano.
El homenaje también busca preservar y difundir su legado, que incluye innovaciones técnicas como el uso de tintes naturales y materiales duraderos, así como su compromiso con el medio ambiente. Con esta iniciativa, el Museo de Arte Moderno y el INBAL reafirman la importancia de reconocer a figuras clave del arte mexicano contemporáneo, cuya obra sigue inspirando a nuevas generaciones.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: El homenaje también busca preservar y difundir su legado.
