KARLA GÓMEZ NOTICIAS

La obra de Leopoldo Méndez, una de las figuras fundamentales del grabado mexicano del siglo XX, encuentra una nueva sede para su difusión con la exposición Leopoldo Méndez: De la estampa al mural en movimiento, que actualmente se presenta en el Museo de la Ciudad Salvador Almaraz de Irapuato, Guanajuato. La muestra, organizada por el Museo Nacional de la Estampa (MUNAE) del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), permanecerá abierta al público hasta el 18 de agosto de 2026.

La exposición representa una oportunidad excepcional para acercarse a la trayectoria de un artista cuya producción estuvo estrechamente vinculada con los ideales sociales y políticos emanados de la Revolución Mexicana. Por primera vez se reúne la totalidad de su obra gráfica conocida, integrada principalmente por piezas pertenecientes al acervo del MUNAE, además de materiales documentales provenientes de diversas instituciones culturales que colaboraron para hacer posible este proyecto.

A través de 122 piezas, la muestra propone una lectura novedosa de la relación entre el grabado, el cine y el muralismo mexicano. Más allá de la estampa tradicional, el recorrido revela la participación de Méndez en la construcción visual de siete importantes producciones cinematográficas fotografiadas por Gabriel Figueroa, entre ellas Río Escondido, Pueblerina, El rebozo de Soledad y La rosa blanca. Esta conexión permite comprender cómo el artista trasladó su visión estética y social a distintos lenguajes visuales, ampliando el alcance de su obra más allá del papel.

El visitante podrá apreciar grabados realizados mediante técnicas como linografía, xilografía, litografía y cliché-verre, además de carteles, documentos, fotogramas y materiales relacionados con las películas en las que colaboró. La exposición también incorpora documentos personales y profesionales pertenecientes al Fondo Leopoldo Méndez del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información de Artes Plásticas (CENIDIAP), que enriquecen el contexto histórico y creativo de su producción.

Uno de los elementos más destacados es la proyección de fragmentos cinematográficos que dialogan con las piezas gráficas expuestas, permitiendo identificar las correspondencias entre la imagen impresa y la imagen en movimiento. Este cruce de disciplinas revela a un creador inquieto, comprometido con la experimentación y con la construcción de narrativas visuales al servicio de la memoria colectiva.

Más que una retrospectiva, la exposición ofrece una reflexión sobre la capacidad del arte para comunicar ideales sociales y registrar los procesos históricos de un país. Con esta itinerancia, el legado de Leopoldo Méndez continúa acercándose a nuevos públicos, reafirmando su vigencia dentro de la historia del arte mexicano.

FOTO: KARLA GÓMEZ

PIE DE FOTO: Más que una retrospectiva, la exposición ofrece una reflexión sobre la capacidad del arte para comunicar ideales sociales.