Jhonatan González NOTICIAS

Cuatro hombres, entre ellos dos servidores de la Iglesia católica, fueron detenidos el pasado 22 de enero en el municipio de Pueblo Nuevo Solistahuacán y permanecieron cinco días incomunicados antes de ser presentados ante un juez en San Cristóbal de Las Casas. Familiares y representantes de la Iglesia denunciaron presuntas irregularidades en el proceso, así como actos de violencia durante la aprehensión.
De acuerdo con Fray David Enrique Paul Paredes, párroco de la comunidad de San Dionisio, obispo y mártir, y miembro de la Provincia Franciscana de San Felipe de Jesús del Sureste de México, los detenidos son pobladores de la región y dos de ellos desempeñan servicios religiosos en sus comunidades.
Los señalados son Orbey Juárez Juárez, subcoordinador de la capilla de Santa Isabel de Hungría, en Nueva Esperanza; José Julián López Juárez, ministro extraordinario de la Eucaristía en la comunidad de Estoraque; además de Orlando “N”, Fermín “N” y Juan Diego “N”, quienes se desempeñan como trabajadores en la zona.
Según la versión eclesial, los hombres fueron detenidos tras un homicidio ocurrido en Pueblo Nuevo Solistahuacán. Fray David sostuvo que las acusaciones en su contra son “falsas” y que existen inconsistencias en las fechas y lugares señalados en las carpetas de investigación.
El abogado defensor, Jorge Luis López, explicó que los detenidos fueron divididos en dos expedientes distintos. En el expediente 27-2026 se acusa a Orbey Juárez, José Julián y Orlando por el homicidio de un funcionario público ocurrido el 21 de enero en un poblado de San Rafael. En tanto, en el expediente 26-2026 se señala a Juan Diego y Fermín por otro homicidio presuntamente cometido el 22 de enero en el mismo municipio.
La defensa sostiene que no existen pruebas científicas directas que vinculen a los acusados con los hechos, y que los señalamientos se basan principalmente en testimonios de oídas, así como en diligencias como necropsias e inspecciones del lugar de los hechos que únicamente acreditan la existencia de los delitos, pero no la participación directa de los imputados.
Juan Pablo Juárez Juárez, hermano de Orbey, relató que la detención ocurrió cuando su familiar se dirigía a realizar un trabajo de electricidad. Aseguró que los cinco hombres fueron retenidos por elementos de la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal, quienes los mantuvieron tirados boca arriba bajo el sol por más de una hora.
Señaló que, tras la detención, las autoridades negaron información sobre su paradero durante varios días. “Nos decían que estaban en un lugar y cuando llegábamos no era cierto”, afirmó. Fue hasta el 27 de enero cuando supieron que se encontraban en el penal de San Cristóbal de Las Casas.
Al lograr verlo, aseguró que su hermano presentaba fiebre alta, lesiones en la cadera —de donde padece una lesión previa— y golpes en el rostro. También denunció que al momento del traslado únicamente vestía una camiseta y permaneció varias horas en el frío antes de su audiencia inicial.
La defensa informó que el pasado 12 de febrero se promovió un amparo indirecto en contra de la vinculación a proceso, radicado en el Juzgado Segundo en Materia Penal del Distrito Judicial de Tuxtla, bajo el expediente 1462-026. Se estima que la resolución podría tardar entre seis y ocho meses.
Mientras tanto, la Provincia Franciscana y la Pastoral Social de la diócesis han manifestado su preocupación por lo que consideran detenciones arbitrarias y han solicitado que se garantice el debido proceso.
Familiares de los detenidos pidieron a las autoridades revisar el caso y liberar a los acusados, al señalar que se trata de trabajadores del campo y servidores religiosos que, aseguran, son inocentes de los delitos que se les imputan.
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Cuatro hombres, entre ellos dos servidores de la Iglesia católica, fueron detenidos el pasado 22 de enero en el municipio de Pueblo Nuevo Solistahuacán.
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