Ana Liz Leyte NOTICIAS

La manipulación inadecuada de bienes artísticos y culturales continúa representando uno de los principales riesgos para la conservación de objetos históricos, particularmente en piezas resguardadas fuera de museos o instituciones especializadas.
Adriana María Parra Peña, especialista en Restauración de Bienes Muebles, señaló que muchas piezas patrimoniales permanecen en colecciones familiares o privadas, donde suelen ser intervenidas sin asesoría profesional.
“Es fundamental que las personas que poseen objetos antiguos —los cuales forman parte de nuestro patrimonio— comprendan que estos no solo se encuentran en museos o instituciones, sino también en colecciones privadas y acervos familiares. Por ello, se debe tener especial cuidado en su manipulación y, en caso de deterioro, acudir siempre con un especialista”.
Asimismo, advirtió que las restauraciones realizadas por personas sin preparación especializada pueden provocar daños irreversibles en obras históricas, esculturas, documentos o imágenes religiosas.
“Podemos compararlo con la diferencia entre un cirujano plástico certificado y uno que no lo está. Si se acude a un médico sin certificación, se corre el riesgo de que la intervención falle o se produzca un daño irreversible en la salud; lo mismo ocurre con los objetos. A menudo, las piezas se entregan a personas que no son restauradoras y carecen del conocimiento o los materiales necesarios. Estas intervenciones inadecuadas pueden causar daños permanentes, poniendo en riesgo no solo la integridad del objeto, sino también su valor”.
En cuanto a los costos de restauración, explicó que cada intervención requiere una evaluación técnica previa debido a las características y dimensiones de la pieza.
“Respecto al costo, no es posible proporcionar una cifra exacta, ya que se calcula por unidad de medida. El presupuesto depende de si se trata de un cuadro o una pintura mural (donde se mide por centímetro cuadrado), o de una escultura, evaluando siempre la complejidad y dificultad de la intervención”.
Por otra parte, indicó que corregir daños ocasionados por restauraciones incorrectas suele representar un proceso más complejo que atender el deterioro natural generado por el paso del tiempo.
“En ocasiones, retirar una restauración mal ejecutada es mucho más difícil que revertir los deterioros naturales del paso del tiempo. Por esta razón, recomendamos acudir primero con un restaurador especialista antes de permitir que alguien sin capacitación intervenga la pieza, ya que esto dificulta la recuperación posterior”.
La especialista señaló que entre los casos más delicados se encuentran imágenes religiosas antiguas intervenidas sin criterios de conservación, donde incluso se ha eliminado material original de las piezas.
“He atendido casos de imágenes religiosas, como Cristos o Vírgenes, a las que les han removido por completo la policromía antigua. Ese es un daño absolutamente irreversible que altera la estética y el valor histórico del objeto. Siempre será más sencillo realizar una limpieza especializada que intentar revertir un daño irreparable”.
Finalmente, destacó que la conservación adecuada de libros, esculturas, pinturas y objetos históricos requiere condiciones específicas de manipulación, almacenamiento y restauración profesional, debido a que cualquier alteración incorrecta puede comprometer tanto el estado físico de la pieza como su valor cultural e histórico.
PIE DE FOTO:
Objetos antiguos conservados en hogares y colecciones privadas también forman parte del patrimonio cultural.
FOTO: Ana Liz Leyte
