Jhonatan González NOTICIAS

Luego de permanecer detenida por la muerte de su esposo en el municipio de Tenejapa, Petrona fue puesta en libertad por la Fiscalía General del Estado, que concluyó que actuó en legítima defensa. Ahora, la mujer deberá tomar una decisión crucial: regresar a su comunidad o retomar su vida en la Ciudad de México, donde residía antes de los hechos.
El fiscal general, Jorge Luis Llaven Abarca, informó que tras cumplirse las primeras 48 horas de investigación, se determinó no judicializar el caso, al acreditarse que Petrona reaccionó ante una agresión real, inminente y proporcional, en un contexto de violencia familiar sostenida.
“Se logró establecer que la reacción de Petrona fue proporcional; ella se defendió porque también estaba en riesgo su vida y la de sus hijos”, explicó el fiscal.
De acuerdo con las investigaciones, la mujer era víctima constante de agresiones por parte de su pareja, quien el día de los hechos se encontraba bajo los efectos del alcohol y otras sustancias. La agresión fue corroborada con testimonios de sus hijos, vecinos y dictámenes médicos.
Además, se confirmó que Petrona no provocó la agresión y que utilizó un cuchillo de uso doméstico para defenderse, lo que permitió a la Fiscalía concluir que se configuró la legítima defensa, exonerándola de responsabilidad penal.
Tras su liberación, Petrona y sus hijos fueron trasladados a una casa de resguardo en San Cristóbal de Las Casas, donde reciben atención psicológica, médica y acompañamiento institucional por parte del DIF estatal y la Secretaría de la Mujer.
El fiscal detalló que, por razones de seguridad, no es seguro que regrese de inmediato a su comunidad, donde podría enfrentar riesgos. Sin embargo, ya se establecen canales de diálogo con autoridades locales para garantizar condiciones en caso de que decida volver.
“Estamos garantizando primero su seguridad y la de sus hijos. Será decisión de ella si regresa a su comunidad o si vuelve a la Ciudad de México, donde ya trabajaba”, precisó Llaven Abarca.
Antes del suceso, Petrona llevaba más de un año radicando en la Ciudad de México, donde trabajaba en un restaurante junto con dos de sus hijas, mientras su esposo laboraba en una bodega. La familia regresó a Chiapas únicamente para saldar una deuda en su comunidad, situación que derivó en el hecho violento.
La Fiscalía indicó que no existen antecedentes de denuncias formales por violencia familiar en contra de la pareja, aunque el contexto de agresiones fue acreditado durante la investigación.
El fiscal subrayó que este caso representa un precedente en Chiapas, al resolverse con perspectiva de género e interculturalidad desde la etapa inicial de la investigación.
“Es el primer caso en el estado que se resuelve así, donde se ordena la libertad inmediata por legítima defensa en un contexto de violencia contra una mujer indígena”, afirmó.
Mientras continúa bajo resguardo institucional, Petrona enfrenta ahora una nueva etapa: decidir entre volver a su comunidad en Tenejapa o reconstruir su vida en la Ciudad de México, con el acompañamiento de las autoridades.
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Petrona deberá tomar una decisión crucial: regresar a su comunidad o retomar su vida en la Ciudad de México, donde residía antes de los hechos.
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