El proceso incluirá rehabilitación integral y podría extenderse hasta ocho meses; el costo de las prótesis bilaterales supera los 240 mil pesos
Luis Vallejo NOTICIAS

Ana Luisa, la joven chiapaneca que sobrevivió a un intento de feminicidio que le provocó la amputación de ambos brazos, recibirá prótesis bilaterales como parte de un esfuerzo solidario que busca contribuir a su recuperación física y emocional.
El caso de Ana Luisa conmocionó a Chiapas y al país luego de que se diera a conocer que fue víctima de una agresión extrema por parte de su pareja, lo que derivó en la pérdida de sus extremidades superiores. Su historia generó una ola de indignación en redes sociales, así como muestras de apoyo ciudadano que impulsaron gestiones para su atención médica y rehabilitación.
En entrevista, el ortoprotesista David Alejandro Ruiz, propietario de la empresa Ortopedia del Niño y del Diabético, informó que, aún cuando la compañía ya había realizado su donación anual de prótesis, decidieron hacer una excepción para apoyar a la joven.
“El proceso primero sería la rehabilitación del paciente. Afortunadamente, ella conserva la articulación, lo que facilitará mucho el uso adecuado de las prótesis y permitirá obtener mejores resultados funcionales”, detalló.
Ruiz destacó que la edad de Ana Luisa juega a su favor, ya que se trata de una paciente joven, con disposición para adaptarse a este proceso. “Se ve que tiene muchas ganas de salir adelante, y eso ayuda muchísimo en la adaptación”, señaló.
Detalló que las prótesis, cuyo costo conjunto oscila entre los 240 y 280 mil pesos, serán financiadas en su totalidad por la empresa. Además, el apoyo incluirá terapias físicas, de rehabilitación y ocupacionales, con el objetivo de garantizar un aprovechamiento óptimo.
“La fabricación de las prótesis lleva aproximadamente 21 días, siempre y cuando tengamos el visto bueno del terapista. Sin embargo, todo el proceso de protización, incluyendo la rehabilitación, puede durar entre seis y ocho meses”, precisó.
Por su parte, Ana Luisa expresó su agradecimiento ante el respaldo recibido por la sociedad, el cual dijo la sorprendió por su magnitud.
“Creo que soy una muestra de que existen segundas oportunidades. Estoy aquí después de todo lo que pasé y muy agradecida con todas las personas que me han apoyado”, compartió.
La joven reconoció que el proceso de recuperación representa un reto, especialmente al enfrentar una nueva etapa de dependencia, pero aseguró que avanza día a día con la intención de recuperar su autonomía.
“Tengo nuevos objetivos. Me gustaría seguir estudiando, terminar una carrera y ser un ejemplo para mis hijos”, expuso.
El caso de Ana Luisa no solo evidenció la gravedad de la violencia de género en Chiapas, sino también la capacidad de respuesta social ante situaciones extremas, donde la solidaridad ha sido clave para abrirle camino a una nueva oportunidad de vida.
Foto: Luis Vallejo
Pie: Ana Luisa reconoció que el proceso de recuperación representa un reto, especialmente al enfrentar una nueva etapa de dependencia.
