La jornada promedio de trabajo en el estado es de 14 horas, cifra que supera el promedio nacional y coloca a Chiapas entre las entidades con mayor incidencia
Ana Liz Leyte NOTICIAS

Niñas, niños y jóvenes dejan la escuela para incorporarse a actividades laborales; muchas y muchos de ellos lo hacen para contribuir a los gastos familiares. Sin embargo, este fenómeno responde a un esquema moderno de explotación del trabajo infantil.
En Chiapas, se estima que más de 228 mil niñas, niños y adolescentes, de entre cinco y 17 años, realizan alguna actividad laboral, lo que representa el 14.04 por ciento del total de esa población, de acuerdo con datos del Comité Estatal de Información Estadística y Geográfica (CEIEG).
El informe revela que la jornada promedio del trabajo infantil en la entidad es de 14 horas, lo que supera en 12.25 por ciento el promedio nacional. Esta condición coloca a Chiapas como la segunda entidad con mayor porcentaje de menores ocupados, solo por debajo de Guerrero, que registra 16.03 por ciento.
La cifra equivale al 9.79 por ciento del total nacional, con lo cual Chiapas encabeza la lista en cuanto al número absoluto de menores involucrados en actividades productivas, pese a su condición de vulnerabilidad.
Además, se reporta que el 6.75 por ciento de la infancia realiza quehaceres domésticos en condiciones no adecuadas, lo que ubica al estado con la segunda tasa más alta a nivel nacional. En este mismo rubro, Chiapas ocupa la sexta posición con una tasa del 9.50 por ciento si se considera el volumen total de menores en estas condiciones.
El estudio del CEIEG advierte también que Chiapas presenta una de las tasas más elevadas de ocupación infantil por debajo de la edad mínima legal —menores de 15 años—, con porcentajes de 10.26 y 10.24 por ciento, frente a un promedio nacional de 4.32 por ciento.
Uno de estos casos es el de Carlos (nombre modificado), de 13 años, quien labora todos los días en la Central Camionera de Tuxtla Gutiérrez como checador, actividad que le permite generar ingresos para apoyar en los gastos de su hogar.
El menor señala que su jornada laboral va de las ocho de la mañana a las tres de la tarde, y que su principal función es organizar los servicios de taxi en la estación camionera.
“Trabajo desde hace, creo que desde hace un año. Soy checador de los taxistas, los guío en las bases y los llamo cuando hay servicios aquí, en la terminal”, menciona.
Como Carlos, hay cientos de menores de edad que trabajan de manera voluntaria o involuntaria para apoyar o convertirse en el principal sustento de sus familias.
De acuerdo con el Censo de Población y Vivienda 2020 del INEGI, en Chiapas se registró una población de un millón 521 mil 496 personas de entre cinco y 19 años, de las cuales una cuarta parte trabaja de forma parcial o total, dejando la escuela y comprometiendo su futuro.
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Niñas, niños y jóvenes dejan la escuela para incorporarse a actividades laborales.
FOTO: Ana Liz Leyte
