Una reproducción a escala natural de un fósil de dinosaurio herbívoro conocido como pico de pato

Karla Gómez Noticias

En estas vacaciones decembrinas, el Centro Cultural San Pablo, perteneciente a la Fundación Alfredo Harp Helú, se llena de historia y misterio con la llegada del «Sabinosaurio», una reproducción a escala natural de un fósil de dinosaurio herbívoro conocido como pico de pato. Este fascinante ejemplar, que vivió entre 83 y 70 millones de años, fue descubierto en 2001 en Sabinas, Coahuila, por el señor Juan Pablo García de la Garza.

La réplica del hadrosaurio, elaborada en 2003, forma parte de la colección resguardada por la Asociación Civil Paleontólogos Aficionados de Sabinas (PASAC). Su fémur de 1.3 metros sugiere que este gigante prehistórico pudo alcanzar una longitud de hasta 11 metros, convirtiéndolo en uno de los hadrosaurios más grandes conocidos en Norteamérica.

El hallazgo inicial se llevó a cabo en la localidad El Mezquital de Sabinas, cuando Juan Pablo García de la Garza identificó «extrañas rocas» que resultaron ser huesos petrificados. Este descubrimiento marcó el inicio de un emocionante trabajo en equipo, desde la excavación realizada por los miembros de PASAC hasta el posterior estudio a cargo del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Aunque el esqueleto no se encontró en su totalidad, la presidenta del Consejo de Paleontología del INAH, Felisa Aguilar Arellano, señala que se recuperó aproximadamente el 70% del ejemplar. Gracias a los huesos de la cadera (isquion) y la mandíbula, se pudo identificar al dinosaurio como un hadrosaurio del género Kritosaurus, aunque aún se espera asignarle un nombre científico.

Los huesos fosilizados del «Sabinosaurio» estaban asociados a un conjunto de caracoles, restos de raya de agua dulce, peces, dientes de cocodrilo y de terópodos pequeños. Estos hallazgos proporcionaron valiosa información sobre el entorno en el que vivió este dinosaurio, sugiriendo un ambiente de laguna influenciado por cambios en la marea o tormentas, con vegetación tropical arbustiva.

A pesar de que la historia del «Sabinosaurio» podría haber quedado relegada a las crónicas locales y académicas, el esfuerzo conjunto entre PASAC, la Secretaría de Cultura federal, el INAH, el Centro INAH Coahuila y su Sección de Paleontología ha permitido que este fascinante descubrimiento sea admirado en diferentes regiones del país.

Desde 2017, el «Sabinosaurio» ha recorrido diversos museos de la red del INAH, llevando consigo la maravilla de la paleontología a lugares como los museos regionales de la Laguna en Torreón, Coahuila; de Historia de Aguascalientes; de Historia de Colima; y el Museo Nacional de Antropología en la Ciudad de México durante la 34 Feria Internacional del Libro de Antropología e Historia en octubre de 2023.

Ahora, gracias a la colaboración entre la Fundación Harp Helú, los Centros INAH Oaxaca y Coahuila, y el Consejo de Paleontología, el «Sabinosaurio» llega al Centro Cultural San Pablo en Oaxaca, donde permanecerá cautivando a visitantes y entusiastas de la paleontología hasta finales de enero de 2024. No te pierdas la oportunidad de sumergirte en el pasado y descubrir los misterios que envuelven a este impresionante «reptil de Sabinas».

Foto: Cortesía.

Pie de foto: La réplica del hadrosaurio, elaborada en 2003, forma parte de la colección resguardada por la Asociación Civil Paleontólogos Aficionados de Sabinas.