Ana Liz Leyte NOTICIAS

La violencia que diariamente se difunde en medios de comunicación, redes sociales y plataformas digitales en México, particularmente en Chiapas, forma parte del consumo cotidiano de miles de personas, donde imágenes y narrativas terminan influyendo en la manera de percibir la realidad, señaló Adriana María Parra Peña, maestra en Estudios Culturales por la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH).

La especialista explicó que, desde los estudios culturales, las representaciones difundidas en medios no sólo informan, sino que también participan en la construcción de ideas, comportamientos y formas de relacionarse dentro de la sociedad.

“Esta forma de representar la realidad influye en la realidad; es decir, se modela a partir de las narrativas y de las imágenes que se generan en medios como los medios masivos de información, las redes sociales digitales, la publicidad y la televisión”, expresó.

En ese contexto, indicó que dentro de estas narrativas pueden reproducirse discursos de odio, misoginia y representaciones estigmatizantes hacia distintos sectores sociales.

“Cómo se representa a las personas o qué tipo de discursos se hacen sobre ellas es muy importante y debe cuidarse mucho, porque pueden ser discursos de odio enmascarados en ciertas narrativas; también discursos misóginos”, subrayó.

Además, añadió que algunas representaciones asocian características físicas o fenotipos con capacidades intelectuales o conductas sociales, situación que genera estereotipos y formas de discriminación.

Parra Peña comentó que gran parte de las dinámicas sociales son aprendidas mediante contenidos audiovisuales consumidos desde edades tempranas.

“Las formas de resolver conflictos, las formas de relacionarse, las formas de moverse en el mundo y de habitarlo muchas veces se aprenden a través de lo que vemos en la televisión”, dijo.

De igual forma, explicó que este fenómeno se relaciona con el concepto de “pedagogía visual”, donde las imágenes y narrativas terminan formando la percepción de las personas sobre la realidad.

“Desde que estamos muy pequeños empezamos a consumir imágenes asociadas a ciertas narrativas, y esto va formando la manera en que vemos e interpretamos la realidad”, explicó.

Asimismo, señaló que la exposición constante a imágenes violentas dentro de plataformas digitales y medios puede influir en la manera en que las personas enfrentan conflictos cotidianos.

PIE DE FOTO:

Redes sociales, televisión y plataformas digitales influyen en la forma en que las personas perciben la violencia en México y particularmente en Chiapas.

FOTO: Ana Liz Leyte