Luis Vallejo NOTICIAS

La inteligencia artificial no creó los problemas de desinformación en los procesos electorales, pero sí los ha amplificado y vuelto más sofisticados, advirtió Fernanda Buril, Directora adjunta del Centro de Investigación y Aprendizaje de la Fundación Internacional para Sistemas Electorales (IFES).

La especialista comentó en entrevista que los efectos de la inteligencia artificial en campañas electorales son un fenómeno global que no solo impacta a paises desarrollados sino que también impacta a estados como Chiapas, especialmente en temas relacionados con la desinformación y la manipulación de contenidos dirigidos al electorado.

“Lo que estamos viendo es una tendencia a crear leyes para navegar el problema de la desinformación y la información falsa que puede afectar cómo la gente vota y cómo se relaciona con la información”, expuso.

Buril indicó que Europa es actualmente la región con los marcos regulatorios más avanzados en materia de inteligencia artificial y procesos electorales. Sin embargo, reconoció que incluso en esos países existen desafíos relacionados con la aplicación de las leyes, particularmente cuando el lenguaje jurídico es demasiado amplio y puede prestarse a interpretaciones selectivas contra adversarios políticos.

Explicó que uno de los casos más visibles involucra a la plataforma X, antes Twitter, que enfrenta sanciones en Europa tras disputas relacionadas con el manejo y acceso a datos electorales durante campañas políticas.

La especialista alertó que en contextos con problemas históricos de corrupción electoral, compra de votos o manipulación política, la inteligencia artificial puede potenciar prácticas ya existentes mediante contenidos más realistas y mensajes personalizados dirigidos a perfiles específicos de usuarios.

“Los problemas ya existían. La desinformación y los ataques políticos no son nuevos, pero ahora son amplificados y mucho más realistas”, expresó.

Añadió que actualmente la IA permite generar mensajes altamente segmentados a partir de los intereses, hábitos y comportamiento digital de las personas, haciendo más efectiva la persuasión política.

Al ser cuestionada sobre el caso de Chiapas, donde aún prevalecen prácticas tradicionales de movilización electoral y existen comunidades con acceso limitado a plataformas digitales, consideró indispensable fortalecer la alfabetización mediática no solo en internet, sino también en medios tradicionales como la radio y la televisión.

“Una de las soluciones de las que siempre hablamos es la alfabetización mediática. Pero si no hay acceso a medios digitales, entonces el esfuerzo también debe llegar a los sistemas tradicionales donde la gente obtiene su información”, sostuvo.

Para finalizar, destacó que el reto para México no solo consiste en legislar sobre inteligencia artificial y desinformación, sino hacerlo con reglas claras, específicas y aplicadas de manera neutral, evitando que puedan convertirse en herramientas de persecución política.

Foto: Luis Vallejo

Pie: Señalan que los efectos de la inteligencia artificial en campañas electorales impacta a estados como Chiapas.