Esta nueva oferta turística no es solo un lugar de esparcimiento, sino un homenaje a la tierra

Esau Vázquez Sánchez COLABORACIÓN

La geografía de Chiapas vuelve a sorprender con la apertura de un espacio que conjuga naturaleza exuberante, historia milenaria y visión de futuro. Nos referimos al Centro Ecoturístico Tres Picos, un proyecto que acaba de ser inaugurado en Copainalá, para ser preciso el 05 de abril y que promete convertirse en uno de los puntos de referencia más importantes para el turismo regional y nacional.

Esta nueva oferta turística no es solo un lugar de esparcimiento, sino un homenaje a la tierra y a quienes la habitan. Su creación representa un paso decisivo hacia la diversidad económica y la preservación del entorno natural, un logro que es posible gracias a la decidida gestión y visión de desarrollo del Presidente Municipal Ing. Carlos Cruz Cruz. Su gestión ha logrado impulsar y visibilizar un sitio con un potencial inmenso, entendiendo que el turismo es una herramienta poderosa para el progreso local. Es, sin duda, un gesto digno de reconocimiento y aplauso por poner en el mapa una joya que por décadas había permanecido oculta.

Ruta hacia la historia: El camino y sus raíces

Para llegar a este sitio, se toma la carretera que conecta Copainalá con Tuxtla Gutiérrez a la altura del rancho Santa Gertrudis. El trayecto en sí mismo es una lección de historia. Al avanzar, se cruza el Ejido Monte Sinaí, un asentamiento que yace sobre lo que fueron importantes poblados prehispánicos de la cultura Zoque. Es aquí, en estas tierras fértiles, donde realmente se encuentra el origen ancestral de Copainalá, mucho antes de la llegada de los españoles. La evidencia permanece viva: vestigios de antiguas calles trazadas cuidadosamente en piedra que aún se pueden observar, se encuentran susurrando relatos de una civilización que supo convivir en armonía con la selva y el río.

Un poco más adelante, se encuentra la comunidad de El Ciprés Abajo, conocida popularmente y con orgullo como Tres Picos, nombre que hoy hereda el centro ecoturístico. Sus habitantes son de origen Maya, descendientes de familias que migraron hacia esta zona alrededor de la década de los años 70, provenientes de la región de Bochil, buscando nuevas oportunidades, estableciendo aquí su hogar y su cultura.

El Río Grande y la memoria de la presa

El Centro Ecoturístico Tres Picos se alza majestuosamente a orillas del Río Grijalva, conocido también como el Río Grande de Chiapas. Este caudal imponente, que nace en las montañas de Guatemala y atraviesa el estado hasta desembocar en las costas de Tabasco, ha sido la arteria vital que ha dado forma a la vida y la economía de estas comunidades.

 El sitio guarda también una memoria histórica moderna y reciente pero fundamental. Durante la década de los años 60, cuando se llevaba a cabo la monumental construcción de la Presa Netzahualcóyotl (anteriormente ubicada en Raudales Malpaso, actualmente Mezcalapa), este camino tuvo una importancia estratégica. En aquella época, el acceso era transitable en automóvil y funcionaba como una ruta vital para el transporte de materiales, conectando con el túnel de Chicoasén para la edificación de la segunda represa.

Desde entonces, estas aguas han sido fuente de sustento inagotable. Durante décadas, ha sido el escenario del desarrollo económico a través de la micropesca, actividad que ha alimentado y dado vida a las familias vecinas. Hoy, ese mismo río que vio pasar la maquinaria y el esfuerzo de los constructores, se transforma para recibir a visitantes en busca de aventura para tener nuevas experiencias.

Un legado que vale la pena preservar

La inauguración del Centro Ecoturístico Tres Picos es mucho más que la apertura de un negocio; representa la revalorización de un espacio con identidad propia. Une el pasado zoque y maya con el presente, reconociendo el aporte invaluable de las comunidades locales al desarrollo de Copainalá.

Visitar Tres Picos es sumergirse en un lugar donde el valor cultural es tan profundo como las aguas del Grijalva. Es un destino que invita a conocer, a respetar y a disfrutar, demostrando que cuando hay visión y trabajo en equipo, el progreso y la conservación pueden ir de la mano. Sin duda, un nuevo capítulo se escribe en la historia de Copainalá, y este nuevo destino ya está listo para ser descubierto.

FOTO: Esau Vázquez Sánchez

PIE DE FOTO: Visitar Tres Picos es sumergirse en un lugar donde el valor cultural es tan profundo como las aguas del Grijalva.