Ana Liz Leyte NOTICIAS

Para la familia Franco Ocaña, todo cambió el 12 de marzo de este año. Tras la desaparición del integrante más pequeño de su familia, Mireya Ocaña se apostó en la principal plaza pública de Chiapas, en el Parque Central de Tuxtla Gutiérrez, reiterando la suplica de que las autoridades competentes den con el paradero de José Luis Franco Ocaña, el menor de sus hijos.
Doña Mireya recordó que este 06 de abril se cumplieron 26 días de que José Luis desapareció; la última vez que lo vio fue el 12 de marzo en la colonia Patria Nueva de Tuxtla Gutiérrez, cuando lo acompaño a la parada de la ruta 102. El joven se dirigía a una entrevista de trabajo, pero no regresó.
“Mi hijo lleva desaparecido alrededor de 20 días, despareció el día 12 de marzo… iba a buscar trabajo de vigilante y le hacia falta su RFC, le dije que estaba bien. Lo acompaños hasta la parada del colectivo, tomó la ruta 102 y se fue, a partir de ahí yo ya no supe nada de él, su teléfono manda buzón, no recibe mensajes, nada”.
La desaparición de se hijo, comenta que le cambiado la vida, el no verlo y escucharlo la desconsuela y la aflige. Doña Mireya sufre la perdida de su primogénito
“Mi vida ya no es la misma desde ese día porque me hace falta un hijo, a la hora que comes, a la hora que te vas a dormir; lo que pasa por mi cabeza si esta bien… pasan muchas cosas por mi cabeza. Es angustiante estar esperando cualquier tipo de noticia, cualquier cosa, me encantaría encontrarlo, volver abrazarlo, que esta vivo, no lo sé, quien se lo haya llevado que me lo regrese, yo no estoy buscando culpables”.
Por su parte, Cecilia Ocaña, hermana de José Luis, menciona que desde se emitió la ficha de desaparición de su hermano, ha caminado y recorrido hospitales, centros penitenciarios e inclusive el Servicio Médico Forense (Semefo), para preguntar si alguien vio o escuchó de su familiar.
Cecilia, refiere también que tras difusión de su ficha derivó en respuestas anónimas con versiones sobre un posible levantón.
Sin embargo, señala que esos mensajes generaron temor en la familia, lo que frenó la pega de fichas en vía pública.
“La búsqueda de ir a pegar las fichas cuando nos la mandaron por WhatsApp de la fiscalía… hicimos la búsqueda si estaba detenido, en hospitales, si estaba en el Semefo, también fuimos. Fuimos a pegar fichas a la colonia Ruiz Ferro, Plan Chiapas y todas esas colonias que están ahí todas pegadas, hicimos la búsqueda”.
“Lo subí a redes sociales, lo que es Facebook lo estuve etiquetando, en las colonias de que, si lo habían visto que por favor alguna información, pero empezaron a llegarnos, o sea, nos empezaron a comentar que lo habían levantado, de que ya está muerto y cosas así. Entonces, a nosotros nos da miedo eso y por eso también paramos de pegar fichas porque nos dio miedo que nos comentaran eso”.
En ese sentido, expone que el temor se ha extendido en su núcleo familiar, esto ante la posibilidad de represalias o riesgos durante la búsqueda de su hermano.
“Tememos por nuestra integridad, por mis hijos, por mis hermanos, porque tengo más hermanos, por mi mamá, porque es angustiante no saber dónde está, qué está pasando, nadie nos dice nada, más que los comentarios que recibimos de las personas. Claro, son anónimos, pero de todos modos da miedo a como estamos ahorita”.
Por lo anterior, señala que la falta de información oficial incrementa la incertidumbre, al depender de versiones anónimas.
“Da miedo, a mí me da miedo de lo que nos pueda llegar a pasar en la búsqueda de mi hermano y no queremos nada, no queremos problemas, solo queremos que aparezca. Solo eso queremos. José Luis Franco Caña es mi hermano. Sí, es el más el pequeño, es el hijo más chico que tiene mi mamá”.
Finalmente, Cecilia solicitó el apoyo de la sociedad, para que el caso de José Luis se centre en su búsqueda y aparición con vida o, en su caso, información que lleven a su paradero.
PIE DE FOTO:
La difusión en redes sociales derivó en mensajes anónimos que refieren posible privación ilegal de la libertad.
FOTO: Ana Liz Leyte
