STAFF NOTICIAS

La cancha de Fut 7 San José fue el escenario de una batalla épica donde la jerarquía y el buen futbol se citaron para coronar a un nuevo soberano. Atlético Mondongo, que durante toda la campaña regular dio muestras de un dominio abrumador, ratificó su condición de favorito al imponerse con una contundente pizarra de cinco goles contra dos ante un Tazo Dorado que, pese a su etiqueta de sublíder y vigente aspirante al bicampeonato, sucumbió ante el despliegue táctico del ahora monarca.
Desde la génesis del encuentro, el escuadrón de Mondongo impuso las condiciones del juego, exhibiendo una fisonomía futbolística basada en el orden defensivo y una transición vertiginosa hacia el ataque. El equipo no solo dependió de su contundencia, sino de una columna vertebral inquebrantable que inició desde la portería. La gran figura de la velada fue el guardameta Elimauri Magdaleno, quien bajo los tres palos se erigió como una muralla infranqueable. Sus atajadas providenciales en momentos de máxima tensión no solo evitaron el crecimiento del rival, sino que le valieron ser distinguido con el galardón al Jugador Más Valioso del torneo, contagiando de serenidad a toda su retaguardia.
En el plano defensivo, la dupla conformada por Mario Zúñiga y Víctor Alfaro resultó ser un cerrojo impasable, desactivando los embates enemigos y proyectando el esférico con elegancia desde el fondo. Esta solvencia permitió que el mediocampo, orquestado por Richard Hernández Roque, mejor conocido como el “Gato”, junto a Fidel Herrera y Cristian Martínez, tomara las riendas del ritmo de juego. Fue precisamente Fidel Herrera quien se convirtió en el verdugo de la noche al perforar las redes en tres ocasiones, marcando a los minutos 18, 22 y 36, firmando un triplete que dejó herido de muerte al oponente. Por su parte, el “Gato” Hernández selló la cuenta para los suyos al minuto 49, capitalizando el dominio de su escuadra.
El infortunio también jugó en contra de Tazo Dorado, pues un autogol de Sergio Vázquez incrementó la losa a un pesado cinco por cero que parecía definitivo. A pesar de la adversidad, el cuadro desplazado mostró orgullo y decoro; Heriberto Vázquez y Daniel Candelaria consiguieron acortar la distancia a los minutos 61 y 68, respectivamente. Sin embargo, el esfuerzo resultó insuficiente, ya que incluso la presencia del temible artillero Raúl Pascacio —quien llegaba a esta instancia con la impresionante cifra de 42 anotaciones en su cuenta personal— fue neutralizada por el esquema de Mondongo, impidiéndole aplicar su ley en el área.
Con el silbatazo final, Atlético Mondongo concretó una temporada de ensueño, fundamentada en la disciplina colectiva y una efectividad letal en las áreas. Esta quinta edición de la Kings League San José no solo deja un nuevo campeón, sino que eleva los estándares competitivos de una liga que cada vez atrae a más aficionados por su dinamismo y entrega. El trofeo ahora descansa en las vitrinas de un equipo que supo gestionar la presión y demostrar que el liderato general no fue obra de la casualidad, sino del esfuerzo constante en cada jornada.
PIE DE FOTO: Con el silbatazo final, Atlético Mondongo concretó una temporada de ensueño, fundamentada en la disciplina colectiva y una efectividad letal en las áreas.
FOTO: CORTESÍA
