Jhonatan González NOTICIAS

En México, apenas el 10 por ciento de las personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte son mujeres, una cifra que refleja las barreras de seguridad, infraestructura y violencia que enfrentan para desplazarse en las calles, señaló Nancy Ayala, integrante de la Comisión de Género del Foro Nacional de la Bicicleta.
La activista entrevistada tras participar en la ponencia “Movilidad y género”, realizada en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, donde se analizó la situación de las mujeres ciclistas en el país y los desafíos que aún persisten para garantizar una movilidad segura, explicó que la bicicleta ha significado para muchas mujeres un medio de autonomía y empoderamiento, al permitirles trasladarse sin depender de otras personas o del transporte motorizado.
“La bicicleta nos ha regalado mucha autonomía, porque podemos transportarnos de un lugar a otro sin depender de otras personas o de automóviles; eso nos empodera para hacer nuestras actividades y movernos a donde queramos”, expresó.
Sin embargo, advirtió que los riesgos y el acoso en la vía pública siguen siendo uno de los principales factores que limitan la participación de las mujeres en el ciclismo urbano.
Relató que durante un recorrido reciente de 600 kilómetros desde Oaxaca hasta San Cristóbal de Las Casas, viaje que realizó con su familia, experimentó diversas situaciones de hostigamiento en carretera.
“Recibí besos, miradas lascivas y gritos. Son cosas que no siempre puedes controlar, pero te hacen pensar en el miedo de que algo te pueda pasar a ti o a tu familia”, comentó.
En ese sentido, explicó que el temor a ser atacadas, acosadas o violentadas en las calles es uno de los principales obstáculos que enfrentan las mujeres ciclistas en México.
Ante ello, destacó la importancia de generar redes de acompañamiento entre mujeres, ya que viajar o rodar en grupo suele brindar mayor sensación de seguridad.
Aunque organizaciones ciclistas han comenzado a documentar experiencias y problemáticas, Ayala indicó que aún no existen registros nacionales precisos sobre las carreteras o ciudades más peligrosas para las mujeres ciclistas, por lo que uno de los objetivos de la Comisión de Género es recabar información y compartir experiencias entre participantes de distintos estados.
Asimismo, señaló que la movilidad segura no depende únicamente de las ciclistas, sino también de una cultura vial basada en el respeto entre automovilistas, peatones y usuarios de bicicleta.
“La infraestructura sigue pensada principalmente para los autos y muchas veces los peatones o ciclistas no tienen condiciones seguras para circular. Necesitamos respeto y entender que las vías pueden ser compartidas”, subrayó.
Finalmente, consideró que aunque el número de mujeres ciclistas aún es bajo, cada vez más mujeres se animan a usar la bicicleta, lo que representa un avance hacia una movilidad más equitativa y sustentable en el país.
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En México, apenas el 10 por ciento de las personas que utilizan la bicicleta como medio de transporte son mujeres.
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