Estatus de país libre de sarampión

La Razón

México libra una carrera contra el tiempo desde que solicitó una prórroga a la Organización Panamericana de la Salud (OPS), para demostrar que puede conservar el estatus de país libre de sarampión; sin embargo, a casi dos meses de que culmine este plazo, expertos dudan que se pueda alcanzar esta meta, ante el desafío que implica no sólo inmunizar a niñas, niños y adolescentes sino a la población adulta que no cuenta con la segunda dosis de la vacuna, lo que implica que cerca del 30 por ciento carezca de protección a largo plazo.

De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), al cierre de 2024, el último dato disponible en sus registros, 31.04 por ciento de la población en México no contaba con la segunda dosis de la vacuna contra el sarampión, lo que, de acuerdo con especialistas consultados por La Razón, garantiza la inmunidad colectiva que hoy falta.

Este factor de la segunda dosis es el que complica que el país pueda conservar el estatus libre de sarampión que se había ganado en 1996.

El infectólogo pediatra Óscar Tamez señaló que el país arrastra una carga similar a la de otras naciones que en los últimos años han quedado rezagadas en sus esquemas de vacunación, como Canadá, que ya perdió su estatus de nación libre de sarampión, mientras que, en la región de América del Norte, Estados Unidos y México están en riesgo de perderla, especialmente por la falta de cobertura registrada durante 2024.

“Es complejo que para abril se logre recuperar la inmunización perdida durante los últimos años. La inmunización requerida podría lograrse en su totalidad hacia 2027, pero este año se ve complicado”, apuntó en entrevista.

El médico advirtió que el atraso acumulado durante varios años amplió la población objetivo de la campaña, por lo que ya no se trata únicamente de proteger a niñas y niños pequeños —quienes son más vulnerables ante una exposición al virus—, sino también a adolescentes y adultos que no completaron su esquema en la infancia.

“En todos los grupos, de todas las edades menores de 49 años, hay personas con esquemas incompletos o que no se vacunaron. Eso ilustra un poquito más la complejidad”, subrayó.

La secretaria de Salud de Nuevo León, Alma Rosa Marroquín, recordó que México se declaró libre de sarampión en 1996 gracias a altas coberturas de vacunación; sin embargo, la pandemia de Covid-19, los cambios en el esquema de vacunación y el temor de acudir a unidades médicas provocaron rezagos importantes.

“A personas que ya recibieron dos dosis de la vacuna (esquema completo), sin importar cuánto tiempo haya transcurrido desde la última aplicación o personas que ya padecieron sarampión, pues la infección genera inmunidad. En este grupo se ubican principalmente adultos mayores de 50 años, quienes probablemente estuvieron expuestos al virus en su infancia”, dijo la funcionaria a este medio.

Rosa Marroquín señaló que otro de los obstáculos para alcanzar una cobertura segura contra el sarampión es que por más que se desee vacunar a las personas, hay sectores que no son aptos para recibir la dosis, como las mujeres embarazadas, que deben esperar hasta después del nacimiento de su bebé, o quienes recibieron transfusiones de sangre, plasma o inmunoglobulinas, ya que estos tratamientos pueden interferir con la respuesta inmunológica.

Los especialistas reiteraron que la vacuna triple viral y la doble viral tienen un perfil de seguridad altísimo, por lo que ha sido una de las estrategias de salud pública más exitosas para reducir mortalidad infantil y hospitalizaciones por enfermedades prevenibles.

“Puede producir neumonía, inflamación de oídos, de la córnea, encefalitis, incluso una panencefalitis esclerosante subaguda. En uno de cada mil casos se pueden presentar complicaciones muy severas y defunciones”, señaló.

En la actualidad no existe un tratamiento antiviral específico contra el sarampión; el manejo médico se enfoca en aliviar los síntomas y prevenir complicaciones. Se recomienda mantener hidratación constante, reposo absoluto y, bajo supervisión médica, el uso de analgésicos para controlar la fiebre.

Los expertos también alertaron sobre la llamada “amnesia inmunológica”, un fenómeno mediante el cual el virus del sarampión puede afectar la memoria del sistema inmunológico, debilitando la capacidad del organismo para responder a otras infecciones.

“Hoy tenemos la herramienta. No hay justificación para no aplicarla”, enfatizó Marroquín.

Óscar Tamez insistió en que los mexicanos debemos dimensionar la importancia de estar protegidos ante esta enfermedad, pues “se estima que una persona contagiada es capaz de propagar (el virus) a un número importante de personas susceptibles. El mecanismo de transmisión es por vía respiratoria”.

El infectólogo añadió que el sarampión presenta una fase inicial con síntomas similares a otros padecimientos respiratorios, como influenza o Covid-19, seguida de la aparición de lesiones características en mucosas y un exantema (erupción cutánea) que inicia en cabeza y cuello y se extiende al resto del cuerpo.

El periodo de contagio comprende cuatro días antes y cuatro días después de la aparición del exantema, lo que favorece su rápida propagación, comentó.

Por ello, subrayó el experto, se requiere una cobertura de vacunación superior al 95 por ciento para evitar brotes, meta que se ha visto afectada en años recientes.

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Sin segunda dosis, 31%; cobertura de inmunización es de 68.96%; en dos meses debe alcanzar más de 95% para conservar etiqueta de la OPS de país libre del virus.

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