Plantea que reconocimiento de Crimea y el Donbás sea tratado con Estados Unidos; descalifica a Zelenski; descarta ataques a europeos
La Razón Online

La presentación pública del presidente ruso Vladimir Putin, de un versión propia del plan de paz para Ucrania abrió nuevas tensiones en las negociaciones internacionales. Desde Kirguistán, ayer el mandatario insistió en que cualquier conversación seria para frenar la guerra requiere que Estados Unidos reconozca la soberanía rusa sobre Crimea y el Donbás. De acuerdo con Putin, el reconocimiento jurídico internacional es indispensable para diferenciar entre una agresión a la Federación Rusa y la recuperación de un territorio que, según Kiev, le pertenece legítimamente.
Durante la conferencia transmitida por televisión rusa, Putin enfatizó que el asunto debe ser abordado de manera estrictamente bilateral con Washington, a semejanza de los contactos de la Guerra Fría. Aseguró que no existe un plan definitivo y que sólo se han identificado temas que Moscú considera clave para estructurar futuras conversaciones. “Cada palabra cuenta”, dijo al describir el documento impulsado por la administración de Donald Trump.
En su planteamiento, sostiene que Crimea y el Donbás deben convertirse en asuntos centrales de un diálogo directo con Estados Unidos, no con Ucrania ni con los países europeos. Putin afirmó que el reconocimiento internacional de esas zonas cambiaría la naturaleza de cualquier ataque sobre ellas. “Por eso, por supuesto, necesitamos el reconocimiento. Pero, a día de hoy, no de Ucrania”, subrayó al reiterar que Kiev carece de legitimidad legal debido a que el mandato del presidente Volodimir Zelenski expiró y no se ha convocado a elecciones.
Por ello, el ruso argumentó que firmar documentos con dirigentes ucranianos “no tiene sentido”. Señaló que Moscú sólo firmará acuerdos que luego sean validados por actores internacionales de peso. Insistió en que la interlocución con Zelenski es jurídicamente inviable mientras se mantenga la ley marcial.
Putin también dio la orden explícita a las fuerzas ucranianas para que abandonen los territorios que aún controlan. “Si las tropas ucranianas se retiran de los territorios que ocupan, cesarán las hostilidades. Si no se retiran, lo lograremos por la fuerza”. Esa advertencia fue acompañada de evaluaciones sobre la situación en el frente, donde Putin afirmó que las tropas rusas mantienen “un impulso positivo en todas las áreas”.
Asimismo, Kiev anunció que esta semana retomará con Estados Unidos las conversaciones sobre el plan de paz discutido en Ginebra. El jefe del gabinete presidencial ucraniano, Andrí Yermak, confirmó que ambas delegaciones continuarán el trabajo para ajustar los resultados alcanzados en la ciudad suiza. Reiteró que su gobierno busca un diálogo constructivo que dé “progresos tangibles” para avanzar en fórmulas que frenen el conflicto.
19 Por ciento del territorio ucraniano lo ocupa Rusia
70 Por ciento de Pokrovsk es controlada por Moscú
La participación estadounidense se reforzará con el eventual regreso a Kiev del secretario del Ejército de Estados Unidos, Dan Driscoll, quien instó a aceptar la propuesta original de Washington. La administración Trump presentó un esquema de 28 puntos que, según funcionarios europeos, era demasiado favorable a las exigencias rusas.
Por su parte, Putin confirmó que Moscú recibió la versión revisada y que coincide en que podría servir como base para acuerdos posteriores. Sin embargo, remarcó que aún existen diferencias importantes. Entre ellas, la exigencia de Rusia de impedir la integración de Ucrania a la OTAN y el despliegue de tropas occidentales en su territorio. También reiteró la necesidad de garantías formales de que Moscú no atacará a Europa, calificando de “disparate” las versiones que afirman lo contrario.
Defendió al enviado especial Steve Witkoff ante las críticas por la filtración de sus conversaciones. “Sería asombroso si él lanzara maldiciones sobre nuestras cabezas y luego viniera a desarrollar vínculos con nosotros”, dijo el presidente ruso, al insistir en que Witkoff defiende los intereses de su país.
INCURSIÓN MILITAR. Mientras continuaron los ataques a larga distancia. Un hombre murió tras una ofensiva con drones rusos en la región de Sumy, mientras que bombardeos sobre Odesa y Dnipropetrovsk dejaron heridos y provocaron incendios. Ucrania denunció que Moscú lanzó 142 drones durante la noche, mientras Rusia afirmó haber derribado 118 aparatos ucranianos sobre varias regiones y el Mar Negro.
Las fuerzas rusas rodearon la ciudad ucraniana de Pokrovsk y controlan el 70 por ciento de la misma, aseguró Putin. Sin embargo, el general de mayor rango de Kiev afirmó que Ucrania estaba contraatacando con fuerza y que los combates en el centro de la ciudad estaban luchando. Por su parte, el Instituto para el Estudio de la Guerra advirtió que los avances rusos no garantizan una victoria militar. Señaló que parte del progreso ruso ha sido oportunista y favorecido por condiciones climáticas.
Moscú ha intentado tomar el control total de Pokrovsk, desde mediados de 2024, como parte de su estrategia.
PIE DE FOTO:
VladImir Putin, asiste a la cumbre de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva en Biskek, Kirguistán.
Foto: AGENCIAS
