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El emparrillado femenil de la Liga UNIFLAG atestiguó la clausura de su Torneo Nuevos Talentos 2026 mediante una electrizante edición del clásico universitario. Las escuadras más regulares del certamen, Lechuzas de la Universidad Pablo Guardado Chávez y Ocelotes Blancos de la Universidad Autónoma de Chiapas, protagonizaron un intenso choque de estrategias por la supremacía del flag football de la entidad. Al concluir las acciones, la escuadra de la UPGCH hizo válidos los pronósticos al adjudicarse la victoria por una pizarra de 24-12, conquistando el campeonato absoluto en un duelo donde las monarcas debieron emplear su máximo repertorio táctico ante un rival de la UNACH que vendió cara la derrota.

Desde las series iniciales del primer cuarto, quedó de manifiesto que el duelo cumbre se disputaría bajo condiciones de extrema exigencia, muy ajenas a la tónica de la fase regular. Las vestidas de púrpura saltaban al terreno de juego con el cartel de favoritas en los momios, respaldadas por una impecable campaña y por el antecedente directo de haber doblegado a las felinas en el calendario ordinario mediante un ajustado marcador de 14-7. No obstante, la batalla por la corona representó una aduana considerablemente más compleja para ambas líneas secundarias.

El arsenal de la UPGCH consiguió descifrar la cobertura enemiga en los pasajes más apremiantes del partido, ejecutando trayectorias precisas que abrieron los caminos hacia la zona prometida. En contraparte, las Ocelotes Blancos respondieron con pundonor y mantuvieron la paridad en el trámite del juego durante varios lapsos de la contienda, evidenciando los argumentos deportivos que las catapultaron hasta la gran final de la categoría menor.

La gran protagonista de la jornada dominical sobre el emparrillado fue Itzi Minivia Camacho Hernández. La jugadora de Lechuzas asumió el liderazgo del ataque y se erigió como la bujía ofensiva de su institución, teniendo una participación directa en la mayoría de las anotaciones que decantaron la balanza en la pizarra general. Dicho despliegue de facultades físicas y lectura de juego resultó fundamental para guiar a las suyas hacia el campeonato, una actuación que le valió ser galardonada con la distinción individual de Jugadora Más Valiosa de la gran final.

Conforme las manecillas del reloj consumían el tiempo de juego, Lechuzas capitalizó de mejor forma los errores del perímetro rival para edificar una ventaja que a la postre fue suficiente para gestionar los ritmos del encuentro en la recta final. Pese a que las Ocelotes de la UNACH hilvanaron series de yardaje importantes y mantuvieron el asedio sobre el ovoide, las ahora monarcas respondieron con solidez defensiva en cada cuarta oportunidad para conservar la delantera en los cartones.

El definitivo triunfo de 24-12 permite a Lechuzas redondear un año de ensueño en la Liga UNIFLAG al alzar el trofeo de campeonas, ratificando el dominio ejercido desde los primeros compromisos de la campaña. Para la causa de las Ocelotes Blancos, el subcampeonato corona una temporada sumamente competitiva que las consolida en la primera línea del flag football escolar. Esta final del circuito femenil coloca el cerrojo de oro a un torneo que evidenció la evolución técnica de la especialidad en Chiapas, heredando actuaciones individuales memorables y sembrando una enconada rivalidad institucional para los torneos venideros.

PIE DE FOTO: La escuadra de la UPGCH festeja la obtención del campeonato tras imponer condiciones en el emparrillado de la Liga UNIFLAG ante el selectivo de la UNACH.

FOTO: CORTESÍA