El conjunto veracruzano capitalizó la expulsión temprana de Fernando Ramírez y las lesiones clave para vencer a unos Jaguares que se alejan de los puestos de clasificación
NEIN GÓMEZ NOTICIAS

Racing de Veracruz aprovechó las circunstancias fortuitas en el terreno de juego para imponerse dos por cero ante un aguerrido Jaguares FC. El encuentro, correspondiente a la vigésimo cuarta jornada del ciclo 2025-2026 de la Liga Premier, tuvo lugar en la cancha cuatro de las instalaciones de la Federación Mexicana de Futbol, ubicadas en Metepec, Estado de México. Con este resultado adverso, la escuadra felina se encuentra prácticamente marginada de la fase final del certamen, pues, aunque las matemáticas aún le otorgan una mínima esperanza, dependen de una combinación de resultados y de su desempeño en las dos fechas restantes para aspirar a la Liguilla.
A pesar de que el conjunto morado ya cuenta con su clasificación asegurada a la postemporada, el compromiso frente a los chiapanecos resultó ser una prueba de fuego. Jaguares fue el equipo que propuso el ritmo del futbol sobre el césped, plantando cara con transiciones ofensivas que en diversas ocasiones pusieron en jaque la portería local. No obstante, la falta de contundencia fue una losa pesada, pues el balón se resistió a entrar en la red, repitiendo una tónica que ha castigado al club durante toda la competición. La situación comenzó a tornarse crítica apenas al minuto trece de la primera mitad, cuando un trazo largo que superó las líneas defensivas obligó a Fernando Ramírez a realizar una cobertura desesperada. Al ser el último hombre y no lograr contactar el esférico, el defensor cometió una infracción que le valió la tarjeta roja directa, forzando a los visitantes a disputar el resto del partido con diez elementos.
El cuerpo técnico de Jaguares realizó las modificaciones pertinentes para evitar un daño mayor y mantener la peligrosidad en el contragolpe. La oportunidad más clara para abrir el marcador estuvo en los botines de Agualimpia, quien, tras una vertiginosa transición, estrelló su remate en el larguero veracruzano. El silbatazo del entretiempo llegó con una igualdad a cero que mantenía la tensión, sin que se percibiera una superioridad numérica marcada por parte de ninguno de los dos bandos. Sin embargo, el inicio de la parte complementaria trajo consigo otra mala noticia para la causa chiapaneca: Ángel Tecpanécatl, quien estaba fungiendo como el motor del equipo, tuvo que ser retirado del campo tras sufrir una lesión que, por sus gestos de dolor, no proyecta un panorama alentador.
A partir de esa sensible baja, el ánimo del equipo comenzó a decaer paulatinamente. Una desatención en la zona baja al no lograr cortar un balón en los linderos del área grande permitió que Racing de Veracruz encontrara el espacio para marcar el primer tanto al minuto cincuenta y uno. Pese a la desventaja y el cansancio acumulado, Jaguares no bajó los brazos e intentó reaccionar; no obstante, al minuto setenta y seis, cayó la segunda y definitiva anotación que sentenció el rumbo del encuentro. Bajo un sol inclemente que castigó a los protagonistas, el juego concluyó con un Racing satisfecho con los tres puntos en la bolsa y un Jaguares que se retiró con la sensación agridulce de haber competido futbolísticamente a un alto nivel contra todos sus rivales, pero con resultados que distan mucho de lo mostrado en la cancha. La próxima cita para el conjunto felino será el sábado 28 de marzo en el Estadio Víctor Manuel Reyna, donde recibirán a los Chapulineros de Oaxaca en punto de las 18:00 horas.
PIE DE FOTO: La expulsión de Fernando Ramírez al minuto trece condicionó el esquema táctico de Jaguares, obligándolos a jugar con diez hombres casi todo el partido.
FOTO: NEIN GÓMEZ
