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El calendario luchístico del 2026 inició con una potencia inusitada gracias a la función presentada por Promociones Jiménez y Maxillus. El pasado fin de semana, el recinto del Deportivo Roma albergó una de las luchas más completas que se han visto en tiempos recientes, ocupando el tercer turno del programa. Lo que inició como una exhibición de habilidades sobre el tapiz, terminó convirtiéndose en una narrativa de sacrificio y redención, donde la faceta más cruda del deporte espectáculo se hizo presente ante una entrada que registró una excelente respuesta por parte de los conocedores del pancracio chiapaneco.
La batalla enfrentó a dos facciones con filosofías opuestas. Por un lado, Gladiador Jr., Imperio y Príncipe Torbellino representaron la espectacularidad del bando científico. Por el otro, el poderío físico y la malicia corrieron a cargo de Taurino, Águila Dorada y el temible Bulldozer. Este último, ostentando su fajín de campeón de peso completo, se encargó de recordar a los presentes por qué es el hombre a vencer en la categoría máxima, mostrando una actitud soberbia que fue castigada por los abucheos de la fanaticada durante toda la velada.
Desde el inicio de las acciones, los seis gladiadores se enfrascaron en un duelo de técnica depurada. El llaveo inicial fue apenas el preámbulo de una lucha que rápidamente subió de intensidad. Aunque Príncipe Torbellino deslumbró con sus lances, fue la contundencia de los rufianes la que dictó el ritmo del primer capítulo. Tras una serie de ataques combinados, Taurino aplicó una variante de poder que dejó fuera de combate a Torbellino, otorgando la ventaja inicial a la esquina ruda y dejando a los técnicos en una posición sumamente comprometida de cara al resto de la contienda.
En la segunda instancia del combate, la superioridad de los rudos parecía infranqueable. Águila Dorada se encargó de castigar las extremidades de sus rivales, impidiendo cualquier intento de vuelo. Sin embargo, el ímpetu de Imperio fue el catalizador para la remontada; mediante ataques de velocidad y una sincronía impecable con sus compañeros, lograron expulsar a los rudos del ring. La caída se definió a favor de los estetas cuando Gladiador Jr. conectó un sólido impacto desde las alturas sobre Bulldozer, logrando igualar las pizarras y forzando la definición a una tercera y definitiva etapa.
El clímax del enfrentamiento estuvo cargado de una tensión dramática pocas veces vista. Durante un intercambio de castigos, Príncipe Torbellino se lanzó en un vuelo suicida hacia la zona de primera fila, pero un mal movimiento al momento del impacto le provocó una seria molestia en una de sus extremidades inferiores. Mientras el personal médico asistía al joven luchador, los rudos intentaron aprovechar la superioridad numérica para aniquilar a sus oponentes. Fue en ese momento crítico cuando Jaguar Negro Jr. hizo su entrada triunfal al cuadrilátero, irrumpiendo después de una larga convalecencia para castigar a los malandrines y asegurar la mano en alto para el bando técnico.
Con el micrófono en mano y la adrenalina a tope, Jaguar Negro Jr. agradeció la lealtad de la afición durante el periodo que estuvo alejado de las lonas debido a una cirugía correctiva en el hombro. El esteta dejó en claro que su recuperación es total y que su objetivo es despojar a los rudos de su hegemonía. Con este desafío directo, la temporada 2026 de la lucha libre en Chiapas parece haber encontrado su primera gran guerra, dejando a los aficionados con la expectativa de ver cómo responderá Bulldozer y su séquito ante el regreso de una de las máximas figuras del estado.
PIE DE FOTO: Jaguar Negro Jr reapareció tras una larga ausencia para inclinar la balanza a favor del bando técnico en una contienda llena de drama y castigos de poder.
FOTO: CORTESÍA
