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La Liga Rosareña llegó a su clímax el pasado viernes con una final que quedará grabada en la memoria de los aficionados al futbol local. En un escenario que lució sus mejores galas, el equipo de Brujas dio una lección de pundonor y efectividad al derrotar a Rosario FC con un marcador final de tres por uno. El campo principal de la colonia El Rosario fue testigo de cómo la escuadra ganadora supo sobreponerse no solo a un marcador tempranero en contra, sino también a una situación de desventaja numérica que parecía sentenciar sus aspiraciones desde el primer periodo, logrando una victoria que los encumbra como los nuevos monarcas de la categoría.
Las hostilidades comenzaron con un Rosario FC volcado al ataque, aprovechando la amplitud de su propio terreno para desgastar a la zaga defensiva de Brujas. La estrategia rindió frutos apenas al minuto once, cuando Moisés Sánchez capitalizó un descuido en la marca para inaugurar el luminoso con un remate preciso que significaba el uno por cero. No obstante, el gusto le duró poco a la parcialidad de Rosario, ya que la respuesta de Brujas fue inmediata y estructurada. Al cumplirse el minuto veinte, Fabián Gutiérrez devolvió la paridad al encuentro tras cerrar una triangulación efectiva, mandando el esférico al fondo de la cabaña para establecer el uno a uno que devolvía la tranquilidad a su banquillo.
El dramatismo alcanzó su punto máximo cerca del final del primer tiempo debido a la expulsión de Luis Domínguez. El defensor de Brujas recibió la sanción disciplinaria que obligó a su equipo a jugar con un hombre menos durante más de la mitad del compromiso. Con la paridad en el tablero, pero la ventaja numérica para Rosario FC, los analistas presagiaban un dominio total de los locales para el complemento; sin embargo, el estratega de Brujas movió sus piezas con inteligencia, dando entrada a Fernando para revitalizar el ataque y compensar el desgaste físico de sus compañeros en una noche de alta exigencia climática y deportiva.
La segunda mitad fue el escenario del ascenso de una nueva figura. Fernando se convirtió en el factor determinante al marcar el dos por uno al minuto cuarenta y cuatro, aprovechando un contragolpe fulminante que desarticuló a la defensa de Rosario. Pese a los intentos desesperados del equipo local por encontrar la rendija que les permitiera empatar el juego, Brujas se mantuvo firme en su retaguardia, cerrando los espacios con una disciplina envidiable. La estocada final ocurrió al minuto sesenta y cinco, cuando el mismo Fernando selló el tres a uno con una definición de alta escuela que liquidó cualquier esperanza de remontada, confirmando así la victoria y el campeonato para un equipo de Brujas que demostró que el futbol se gana con estrategia y corazón.
PIE DE FOTO: Los jugadores de Rosario FC no pudieron mantener la ventaja inicial y terminaron cediendo ante la contundencia del equipo de Brujas.
FOTO: CORTESÍA
