STAFF NOTICIAS

El telón de la categoría Juvenil B en la Liga TF7 bajó de manera espectacular con la celebración del compromiso de Vuelta de la gran final. El empastado sintético de las instalaciones de Ultra Sport fue el digno escenario donde Hanjos FC y Lobos FC se enfrascaron en el duelo definitivo por la supremacía del certamen. En esta batalla decisiva, la escuadra de Hanjos FC completó la obra y ganó el partido de Vuelta por un aplastante 6-1, resultado que, sumado a la ventaja de 4-2 obtenida en el choque de Ida, sentenció la eliminatoria con un abultado marcador global de 10-3 a su favor, desatando la euforia de todos sus seguidores.

Las hostilidades arrancaron con un ritmo vertiginoso sobre el rectángulo verde. Desde los primeros compases, el conjunto que a la postre sería campeón tocó a la puerta con un par de avisos peligrosos que, para su mala fortuna, no lograron besar las redes. Por su lado, a los licántropos les costó trabajo asentarse sobre el terreno de juego, buscando desesperadamente recortar la brecha en la sumatoria total mediante jugadas a balón parado que carecieron de la tiza necesaria para inquietar al guardameta rival.

La insistencia ofensiva de los líderes rindió frutos al minuto 8, cuando Joshua Rico frotó la lámpara y, con un soberbio zapatazo de media distancia, inauguró los cartones. Ante el golpe anímico, la jauría adelantó sus líneas en un intento bravío por emparejar la balanza, pero sus incursiones no surtieron efecto en el último cuarto del campo. Mientras tanto, el cuadro de Hanjos aguardaba agazapado, apostando por transiciones a velocidad para clavar el segundo dardo en algún contragolpe. El esférico transitó de un área a otra sin un dominador absoluto durante la recta final del primer lapso, mandando a los protagonistas al descanso con la mínima diferencia.

El complemento inició como un auténtico torbellino. Apenas el silbante reanudó las acciones, una infracción en los linderos del área se transformó en oro puro para Salvador Ovando, quien ejecutó la falta con maestría para colgar el 2-0 en la pizarra. Sin embargo, el orgullo de Lobos FC salió a flote casi de inmediato, encontrando un resquicio en la zaga enemiga que Maximiliano Maza capitalizó frente al arco para descontar y poner el 2-1. La respuesta no se hizo esperar; Hanjos intentó dañar mediante una jugada de pizarrón a dos toques que culminó en un potente disparo, pero el arquero licántropo se vistió de héroe momentáneo con una atajada providencial.

El respiro fue muy corto, ya que al minuto 5, una quirúrgica asistencia dejó a Emmanuel Reyes mano a mano contra el portero, definiendo con frialdad para firmar el 3-1. Este tanto resultó ser un gancho al hígado para la escuadra canina, que terminó por ceder la posesión del balón y el control territorial. El vendaval continuó al minuto 8 con una descolgada letal que nació desde un saque de banda en propio terreno; el trazo recorrió toda la pradera hasta encontrar los botines de Diego Manga Jiménez, quien se enfiló al área y con un letal remate cruzado dictó el 4-1.

La aplanadora no bajó las revoluciones y el castigo se incrementó en el ocaso del cotejo. Cerca del minuto 12, Iván Velasco se hizo presente en el festín goleador para clavar el quinto tanto, y poco después, sobre el minuto 15, un latigazo en contragolpe permitió a Gustavo Uscanga poner el último clavo en el ataúd, sellando el 6-1 definitivo. A pesar del incesante esfuerzo y desgaste físico, la ofensiva de Lobos encontró los caminos cerrados y sus opciones se diluyeron ante el cerrojo defensivo. Con la losa anímica y el marcador sentenciado, los últimos suspiros del partido transcurrieron sin mayor peligro en las áreas hasta que sonó el silbatazo final.

El epílogo de esta gran final fue una auténtica lección de espíritu deportivo. Durante la ceremonia de clausura, encabezada por el presidente de la liga, Jesús Alberto Albores, imperó una atmósfera de camaradería y total «fair play». En un loable y emotivo gesto de respeto, los estrategas intercambiaron roles para condecorar a sus adversarios: el timonel de Hanjos FC colgó las preseas a los jugadores de Lobos, mientras que el técnico licántropo hizo lo propio con los flamantes ganadores. Finalmente, se entregaron los galardones que acreditaron al digno subcampeón y coronaron al radiante e indiscutible monarca de la Juvenil B.

PIE DE FOTO: La escuadra de Hanjos FC completó la obra y ganó el partido de vuelta por un aplastante 6-1, resultado que, sumado a la ventaja de 4-2 obtenida en el choque de ida, sentenció la eliminatoria con un abultado marcador global de 10-3.

FOTO: CORTESÍA