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El basquetbol capitalino experimentó una verdadera celebración atlética con la espectacular conclusión del Torneo Asociación La Merce, certamen que congregó a las escuadras más competitivas de la región y que tomó como escenario principal las canchas del parque recreativo Caña Hueca, espacio donde se desataron los choques de semifinales y las grandes finales frente a una feligresía deportiva que abarrotó los graderíos con desbordante algarabía.

La contienda entregó pasajes de enorme intensidad, planteamientos estratégicos de alto nivel y ejecuciones técnicas sobresalientes, con lo que se ratifica como uno de los espectáculos más atractivos del baloncesto local en el periodo reciente. Desde las etapas eliminatorias preliminares hasta las hostilidades de campeonato, cada quinteta derrochó un pundonor absoluto sobre la superficie de juego, obsequiando compromisos sumamente cerrados que mantuvieron a los espectadores al filo de las butacas.

Este proyecto deportivo gozó en todo momento con el cobijo institucional y el aval del profesor Jorge Díaz Cano, actual presidente de la Asociación Chiapaneca de Basquetbol, A. C. (ACHIBA), directivo que persiste en la edificación de plataformas de competencia para el beneficio de esta disciplina y quien reiteró su firme convicción de robustecer el deporte ráfaga en toda la geografía de la entidad.

La fecha de clausura se distinguió por el rigor físico en cada disputa por la posesión del esférico, esquemas defensivos a presión y transiciones al contragolpe a velocidad pura que causaron el delirio de los presentes. Si bien desde las estaciones de semifinales ya se advertía la tremenda calidad de los planteles protagonistas, la emotividad alcanzó sus cotas más elevadas durante las batallas definitivas por la repartición de los peldaños del podio.

En lo que respecta al enfrentamiento por el tercer puesto, la plantilla de Tzejebes consiguió imponer sus condiciones en la duela merced a un planteamiento colectivo impecable y a la frialdad de su artillería en las posesiones cruciales del encuentro. Apoyados en una fluida circulación del balón y un estricto orden defensivo, el cuadro de casa aseguró la tercera plaza general de la justa, haciéndose acreedor además a un estímulo económico en efectivo cifrado en la cantidad de 2,500 pesos.

Por su parte, el representativo de Ducks edificó una trayectoria sumamente brillante a lo largo de toda la campaña regular. El plantel exhibió templanza, agresividad deportiva y obediencia táctica en cada aduana de la competencia, logrando instalarse en el duelo por la corona tras sortear con éxito aduanas sumamente intrincadas en los cruces directos previos.

La gran final colmó con creces cada una de las expectativas generadas en la antesala por parte de los conocedores. Con el graderío encendido en vítores y una atmósfera inmejorable en el corazón de Caña Hueca, las escuadras de Los Amigos de Pablo y Ducks escenificaron un pleito de alto voltaje, caracterizado por constantes alternancias en el marcador, ejecuciones de larga distancia detrás del perímetro y una auténtica guerra de poder a poder en la zona pintada.

Fue en los pasajes definitivos del último periodo donde Los Amigos de Pablo hicieron gala de una mayor efectividad frente al aro y un inteligente control del cronómetro de juego, elementos que terminaron por inclinar de forma definitiva la balanza en su beneficio. El bando naranja capitalizó de manera quirúrgica cada desatención contraria para hacer daño con tiros de tres puntos y neutralizar la presión del rival, decretando de esta manera una valiosa victoria que les otorgó los honores como legítimos campeones de la edición de este Torneo Asociación La Merce.

Aunado al reconocimiento general de la fanaticada reunida, el cuadro monarca se adjudicó la bolsa económica principal estipulada en 7,500 pesos en efectivo, poniendo el cerrojazo de oro a una campaña inolvidable en uno de los circuitos de basquetbol más emotivos de los que se tenga memoria de forma reciente en Tuxtla Gutiérrez.

PIE DE FOTO: Los integrantes del equipo Los Amigos de Pablo festejan efusivamente en la cancha principal de Caña Hueca tras recibir el trofeo de campeones y el incentivo económico del certamen.

FOTO: CORTESÍA