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El rectángulo de juego de Las Granjas se convirtió en el epicentro de las emociones el pasado viernes 29 de mayo, fecha en la que se escenificó el enfrentamiento de campeonato de la Copa Yireh 2026. Las plantillas de Relámpagos VIP y Deportivo Cruz saltaron al terreno con la firme convicción de adueñarse del prestigiado cetro; no obstante, tras cumplirse los 44 minutos de tiempo reglamentario, el electrónico dictaminó una paridad de 2-2. Esta circunstancia forzó la tanda de ejecuciones desde los once pasos, instancia de máxima tensión donde el bando de Relámpagos VIP demostró mayor frialdad para reclamar la corona con una pizarra final de 3-2.
En los albores del periodo inicial, el conjunto de Deportivo Cruz desplegó su mejor propuesta ofensiva y arrastró peligro constante a la cabaña oponente, destacando una vistosa oportunidad donde un potente disparo terminó impactando de lleno en el travesaño. La insistencia arrojó dividendos al minuto 5, cuando se inauguró el casillero de los goles derivado de un despeje a medias por parte del zaguero conocido como «Tuca»; el atacante Iván Cueto pescó el esférico desde los linderos de la medialuna y prendió la pelota con rencor para mandarla guardar en el fondo de las redes, decretando el 1-0 provisional.
La paridad para la causa de Relámpagos VIP se confeccionó al minuto 14 mediante una transición a velocidad pura por el sector lateral que culminó con una diagonal para «Panchito». El estilete no titubeó frente al marco y sacó un zapatazo cruzado de pierna derecha para vencer la estirada del guardameta, firmando el 1-1 con el que ambos directores técnicos se retiraron a los vestidores para ajustar sus piezas.
Para la parte complementaria, el trámite del compromiso se mantuvo bajo una paridad de fuerzas absoluta hasta el minuto 20, pasaje en el que la escuadra eléctrica sufrió un severo revés táctico cuando su elemento Johan recibió el cartón rojo directo, esto tras ejecutar una severa barrida por la espalda sobre la humanidad de Salas. A pesar de encontrarse en desventaja numérica en el rectángulo de batalla, la plantilla de Relámpagos no claudicó en sus aspiraciones y encontró el 2-1 gracias a una magnífica definición de Mau «La Papa», anotación que significó una inyección anímica mayúscula para el grupo.
Sin embargo, en el suspiro final del duelo, Deportivo Cruz volcó sus piezas al ataque y rescató el 2-2 definitivo mediante la vía del balón parado. En un cobro de tiro de esquina, Giovanni Mérida se elevó en el corazón del área para conectar un fiero frentazo que dejó sin opciones al arquero. Posterior a la anotación, el silbante central Ricardo Marín, cobijado por el trabajo de sus asistentes de línea Raúl Martínez y José Rojas Reyes, mandó a las regaderas antes de tiempo al propio Mérida y a Vidal de Relámpagos por incurrir en una agresión mutua sin el balón en disputa. Tras decretarse el final del tiempo reglamentario con la igualada, el título debió resolverse en los tiros de castigo.
En la primera tanda desde el manchón penal, tanto Mau por los eléctricos como Iván Cueto por el cuadro blanco cobraron con solvencia para mover las redes. Para el segundo turno, el cancerbero Carlos Guzmán recostó de forma idónea para detener el viaje del balón disparado por Alejandro, pero en el arco opuesto Esteban hizo lo propio al ahogar el grito de gol de Bistraín. En la tercera oportunidad, Giovanny ejecutó de forma acertada para la causa eléctrica, mientras que Castro devolvió la calma a Deportivo Cruz con el 2-2, enviando la resolución a las instancias de muerte súbita.
En este panorama decisivo, el ariete «Panchito» cobró con absoluta parsimonia para poner en ventaja a Relámpagos. En el turno definitivo para el representativo de Deportivo Cruz, el futbolista Moisés Álvarez erró su disparo al mandarlo por un costado del poste, lo que sepultó las aspiraciones de su escuadra y consumó el gallardete en favor de Relámpagos VIP con el tanteador de 3-2.
En el marco de la ceremonia protocolaria de premiación, el gerente general de Pollos Yireh, Andoreni Toledo, flanqueado por el reconocido creador de contenido Pakoyaso y el director técnico y exfutbolista profesional chiapaneco Miguel Casanova, procedió a galardonar las categorías individuales del torneo. El cancerbero Esteban, pieza clave en la tanda de penales para Relámpagos, recibió el trofeo como el guardameta menos vencido de la campaña, en tanto que el jugador Alexis, perteneciente a las filas de Maranatha, se adjudicó la bota como el máximo romperredes del circuito. Finalmente, el subcampeón Deportivo Cruz recogió un incentivo económico cifrado en la cantidad de 7,000 pesos, cediendo los reflectores a la plantilla de Relámpagos VIP, escuadra que alzó el trofeo de la Copa Yireh 2026 junto al cheque estelar por la suma de 15,000 pesos en efectivo.
PIE DE FOTO: Los integrantes de Relámpagos VIP posan para la fotografía oficial sosteniendo el trofeo de campeones de la Copa Yireh 2026 y el cheque conmemorativo del premio en el campo de Las Granjas.
FOTO: CORTESÍA
