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El Museo Nacional de Arte (MUNAL), recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), presenta la exposición Disputar la mirada. Imaginarios visuales de las mujeres indígenas, una muestra que propone una revisión crítica sobre la manera en que, a lo largo de la historia, se ha construido la imagen de las mujeres indígenas en México. Desde representaciones del siglo XVI —cuando comenzó a documentarse su vestimenta tradicional— hasta obras contemporáneas, la exposición reúne 148 piezas que abarcan pintura, grabado, fotografía, escultura y arte textil.
El recorrido incluye obras de figuras clave del arte mexicano, como Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Lola Cueto y Nahui Olin, junto con creaciones actuales que dialogan con estas miradas históricas. A través de este amplio panorama visual, el MUNAL examina los contrastes y tensiones presentes en dichas representaciones: por un lado, imágenes que exaltan a la mujer indígena como símbolo de la identidad nacional y madre patria; por otro, estereotipos que la invisibilizan o la reducen a papeles rígidos y simplificados.
Las curadoras Andrea García y Ariadna Solís plantean preguntas fundamentales: ¿cómo imaginamos a las mujeres indígenas?, ¿quién ha definido cómo “deberían” ser? La exposición, señalan, busca abrir un espacio de reflexión ante un pendiente histórico, ya que estas imágenes no son neutrales, sino que se articulan de manera política y han influido en la forma en que la sociedad piensa y mira a las mujeres indígenas.
La muestra se organiza en cuatro núcleos temáticos. El primero, Reimaginar el origen, inicia con una tríada significativa que conecta pasado y presente: La tierra (1945), de María Izquierdo; el textil Huipil para Malintzin (2023), de las tejedoras oaxaqueñas Alicia Molina y Silvia Vera; y Guendarutoo (2022), obra que denuncia la ocupación y explotación de territorios indígenas. Aquí se reflexiona sobre la construcción del origen de lo “mexicano” a partir de la figura de la mujer indígena, asociada al territorio, la fertilidad y la maternidad, como se observa en piezas de Manuel Vilar, José de Ibarra o Claudio Linati.
El núcleo Revestir la herencia profundiza en los rasgos visuales que funcionaron como marcadores raciales: el cabello trenzado, ciertos textiles, colores y características físicas. Obras de José Justo Montiel, Lola Cueto, Raúl Anguiano y esculturas de Rómulo Rozo o Tomás Chávez evidencian tanto la repetición de estos códigos como las grietas que permiten nuevas interpretaciones, incluyendo proyectos contemporáneos que visibilizan la diversidad sexo-genérica en comunidades indígenas.
En Engendrar la tierra, la exposición da voz a las propias mujeres indígenas, quienes se reapropian de técnicas tradicionales como el bordado y el textil para construir sus propias narrativas. Finalmente, Reconquistar la imagen revisa representaciones difundidas en revistas, publicidad y cine, donde se idealizó a las mujeres indígenas alejándolas de sus realidades, al tiempo que se muestran obras que cuestionan estos imaginarios.
Con esta exposición, el MUNAL invita a mirar de nuevo, a cuestionar lo aprendido y a reconocer la complejidad, diversidad y agencia de las mujeres indígenas más allá de los estereotipos que han marcado su representación histórica.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: Nuevas lecturas sobre las mujeres indígenas en el MUNAL.

