La pieza propone una experiencia donde el lenguaje se desplaza hacia su dimensión material
STAFF NOTICIAS

Un cuerpo que escribe sin tinta ni papel —solo a partir de fricción, superficie y sonido— da origen a Ruido de nadie, performance de la artista interdisciplinaria Lucía Hinojosa Gaxiola, que se presentará el 29 de abril a las 19 horas en el Museo de Arte Carrillo Gil, recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en el marco de la Noche de Museos.
La pieza propone una experiencia donde el lenguaje se desplaza hacia su dimensión material: respiración, roce y vibración sustituyen la palabra escrita. Desde una práctica que cruza poesía, performance y experimentación sonora, la artista construye “poemas expandidos”, estructuras abiertas que invitan a una escucha activa en la que objetos, texturas y tecnologías conviven como parte de un mismo campo sensorial.
En el núcleo de esta propuesta se encuentran los llamados “alfabetos secretos”, sistemas de escritura desarrollados por Hinojosa a lo largo de varios años. Lejos de ser códigos legibles, estos alfabetos se generan con el cuerpo —particularmente con los pies— y se registran como huellas sonoras: cada trazo es una fricción, cada palabra una composición que evade la interpretación racional.
Más que comprender, el público es convocado a experimentar. En Ruido de nadie, la escucha sustituye a la lectura y el poema se convierte en un tránsito sensorial. La obra deriva de la investigación del poema-instalación Cartas a letras desconocidas, donde la artista explora un lenguaje que no se fija en el significado, sino en su capacidad de resonar. Cada presentación funciona como un fragmento irrepetible de un proceso en constante transformación.
Construida desde la improvisación, la pieza integra elementos como piedras, hojas, agua y objetos encontrados, junto con dispositivos como hidrófonos y sintetizadores que amplifican el entorno sonoro. El resultado es una experiencia viva, en permanente mutación.
Con entrada libre y dirigida a mayores de 18 años, esta propuesta invita a sumergirse en un espacio donde el sonido se vuelve materia y el lenguaje recupera su dimensión física y poética.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: El resultado es una experiencia viva, en permanente mutación.
