La gala reúne a creadoras y creadores nacionales e internacionales
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La Compañía Nacional de Danza inicia su temporada 2026 el 13 y 14 de febrero en la Sala Miguel Covarrubias del Centro Cultural Universitario, con una Gala Contemporánea que marca el pulso del año y sitúa el arranque fuera del Palacio de Bellas Artes, apostando por un programa que cruza generaciones y estéticas. Para Erick Rodríguez, director artístico de la agrupación, “cada programa de la Temporada 2026 fue curado para tender puentes entre el repertorio clásico y las nuevas miradas de la creación contemporánea, siempre con el público en el centro”.
La gala reúne a creadoras y creadores nacionales e internacionales, presentando piezas que van desde la abstracción conceptual hasta la reinterpretación de historias clásicas. Entre ellas destaca Déjà, de Edgar Zendejas, basada en la idea de que “toda obra o manifestación artística ya existe y nosotros solo somos el medio para darle vida en este plano físico”, creada en colaboración con los bailarines. Asimismo, se presentan Love, Fear, Loss, de Ricardo Amarante, inspirada en la vida y música de Edith Piaf; Underground, de Jacqueline López, que imagina la supervivencia bajo tierra tras un colapso; Mare Crisium, del armenio Arshak Ghalumyan, sobre la energía femenina entre la Luna y el mar; y Vértigo, de Sonia Jiménez, con música de Arturo Márquez.
Rodríguez ha diseñado una ruta anual que alterna tradición y riesgo. Tras la apertura en la UNAM, la compañía regresará al Palacio de Bellas Artes con La Sílfide y El Escocés, mientras que en abril y mayo coproducirá con la Compañía Nacional de Ópera El amor brujo | La vida breve, de Manuel de Falla. Durante el verano se presentará La Cenicienta, en octubre llegará Lago de los cisnes al Auditorio Nacional y en noviembre se ofrecerá la Gala Balanchine. Como cada año, el cierre será con El Cascanueces en diciembre, consolidando un ciclo que busca involucrar al público en diversas experiencias estéticas y narrativas.
“Queremos que la danza sea una experiencia cercana y significativa, que conmueva, despierte curiosidad y haga sentir bienvenidas a personas de todas las edades y trayectorias”, enfatizó Rodríguez. La temporada, más que un listado de títulos, se presenta como una declaración: la danza como conversación pública, un diálogo constante entre tradición y experimentación que busca acercar al espectador a nuevas formas de sentir, pensar y disfrutar la escena dancística. Con esta propuesta, la Compañía Nacional de Danza reafirma su compromiso de mantener la danza como un arte vivo, en permanente conversación con la sociedad y con las transformaciones culturales de nuestro tiempo.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: La Compañía Nacional de Danza reafirma su compromiso de mantener la danza como un arte vivo.
