KARLA GÓMEZ NOTICIAS

En el corazón de la fiesta de los Parachicos, el Patrón toma la palabra para dar inicio al año y a la celebración que reúne a la comunidad de Chiapa de Corzo. Con saludos, abrazos y palabras de gratitud, su reconocimiento se dirige primero a los padres que han acompañado a sus hijos hasta la iglesia, convirtiéndose en los nuevos depositarios de la tradición. Ellos son quienes recibirán la estafeta: custodiarán lo que otros han sostenido y deberán garantizar que la fiesta continúe intacta.
El Patrón explica que la celebración se construye en cuatro momentos fundamentales. El primero es la festividad inicial, que marca el comienzo de los festejos; le sigue la fiesta comercial, relacionada con la organización y economía alrededor de la celebración; luego la fiesta del pueblo, que surge de la participación activa de los personajes y la comunidad; y finalmente, la fiesta espiritual, de carácter religioso, que se celebra en ese instante y constituye el núcleo verdadero de toda la tradición. Es en este espacio donde se reflexiona y se espera un año entero, encontrando sentido en el día que se vive.
El primer día se centra en el acto de traspaso, un gesto que el Patrón llama continuidad. Con la entrega simbólica de la estafeta, se reconoce a quienes darán seguimiento a la tradición y velarán porque la fiesta de los Parachicos no se interrumpa. Así, cada generación se compromete a mantener viva una de las expresiones culturales más importantes de Chiapa de Corzo, donde la identidad y la memoria se transmiten de padres a hijos y se celebran con alegría, devoción y comunidad.
En este acto inicial se evidencia que la tradición no solo es un espectáculo, sino un lazo que une pasado, presente y futuro, garantizando que la riqueza cultural del Parachico siga presente en cada generación que hereda la estafeta. La fiesta, entonces, no termina en un día: comienza cada año con el Patrón y su llamado a la continuidad, reafirmando la vida de la comunidad y el valor de la cultura chiapaneca.
FOTO: KARLA GÓMEZ
PIE DE FOTO: En este acto inicial se evidencia que la tradición no solo es un espectáculo, sino un lazo que une pasado, presente y futuro.
