
Una celebración de la memoria y la imaginación
STAFF NOTICIAS

La Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de la Coordinación Nacional de Literatura, en colaboración con la Secretaría de Cultura de San Luis Potosí y el Museo Francisco Cossío, entregaron el Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí Amparo Dávila 2025 al escritor Sergio Antonio Arroyo Molina por su obra Matrikaria. El galardón, uno de los más significativos dentro del ámbito del cuento en lengua española, incluye un estímulo económico de 200 mil pesos y refrenda el compromiso institucional con la narrativa fantástica y la formación de nuevas voces literarias.
La ceremonia se llevó a cabo el 27 de noviembre en el Centro de las Artes de San Luis Potosí (CEART San Luis), donde se reunió la comunidad literaria para rendir homenaje a Amparo Dávila, autora que transformó la imaginación mexicana con su sensibilidad para lo inquietante y lo inexplicable. Durante el acto, el secretario de Cultura, Mario García Valdez, destacó que el premio es fruto del esfuerzo conjunto de diversas instituciones que buscan impulsar la lectura, fortalecer la creación literaria y mantener viva la memoria de una de las cuentistas más emblemáticas de México. Subrayó que cada edición del certamen consolida a San Luis Potosí como un punto de referencia cultural para el mundo hispánico.
Como parte de la jornada, el programa académico ofreció tres conferencias dedicadas a pensar y reinterpretar la obra de la escritora potosina. Investigadores y especialistas exploraron su herencia literaria desde distintas perspectivas: la aproximación hermenéutica, los orígenes de su voz fantástica y el análisis del inquietante relato “El huésped”. Estas mesas reafirmaron la vigencia crítica de Dávila y su influencia en generaciones de lectores y escritores.
Tras recibir el reconocimiento, Sergio Antonio Arroyo compartió que Matrikaria nació de una inquietud persistente: la presencia silenciosa de memorias y ecos que, sin ser visibles, moldean la vida cotidiana. Explicó que la obra no surgió de una línea argumental cerrada, sino de la percepción de que la memoria puede comportarse como una fuerza viva, capaz de instalarse en las personas sin previo aviso. En conversación posterior a la premiación, señaló que las influencias de Kafka, Borges y Akutagawa se manifiestan en su escritura como sombras discretas que le enseñaron la potencia del desajuste mínimo, ese pequeño quiebre en lo cotidiano que abre paso a lo extraño.
Arroyo reflexionó también sobre su acercamiento al género fantástico, afirmando que para él no existe una separación tajante entre lo real y lo extraordinario, sino un territorio poroso donde ambos planos coexisten de manera natural. México, dijo, ha sido para él un escenario fértil desde el cual observar esa convivencia entre el miedo, la belleza y el silencio. Por ello, recibir un premio dedicado a una autora como Amparo Dávila representa no solo un honor literario, sino también un gesto de pertenencia y gratitud.
Finalmente, el escritor expresó su deseo de que Matrikaria llegue a lectores dispuestos a mirar el mundo desde nuevas grietas, desde esos lugares donde lo familiar comienza a transformarse. Si el libro logra provocar un leve estremecimiento —afirmó—, habrá cumplido con su propósito. Con ello, el Premio Bellas Artes de Cuento Amparo Dávila 2025 reafirma su misión: reconocer obras que expanden las fronteras de lo fantástico y continúan alimentando la imaginación literaria de nuestro tiempo.
FOTO: CORTESÍA
PIE DE FOTO: Arroyo reflexionó también sobre su acercamiento al género fantástico, afirmando que para él no existe una separación tajante entre lo real y lo extraordinario.

