José Antonio Chiñas director del CIJ de Tuxtla señala que una de las principales diferencias entre los centros profesionales y los no profesionales radica en el cumplimiento de normas

Luis Vallejo NOTICIAS

En el contexto del creciente problema de las adicciones, especialistas advierten la importancia de distinguir entre los centros profesionales de tratamiento y aquellos que operan sin la regulación ni las condiciones necesarias para brindar una atención adecuada.

José Antonio Chiñas Vaquerizo, director del Centro de Integración Juvenil (CIJ) en Tuxtla Gutiérrez, comentó en entrevista que una de las principales diferencias radica en el cumplimiento de normas, la preparación del personal y la estructura institucional con la que operan los centros especializados.

Detalló que existen espacios que funcionan bajo un modelo profesional, respaldado por normativas nacionales e internacionales, mientras que otros operan bajo esquemas de ayuda mutua, los cuales presentan características distintas y requieren mayor vigilancia para garantizar la seguridad y los derechos de los usuarios.

El especialista señaló que los centros profesionales deben cumplir con lineamientos como la NOM-028-SSA2-2009, la cual regula la atención en materia de adicciones en el país. Asimismo, estas instituciones deben contar con reconocimiento de autoridades sanitarias, registro oficial, aviso de funcionamiento y supervisión por parte de instancias como la Secretaría de Salud de México y la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones.

Además del cumplimiento normativo, Chiñas Vaquerizo destacó que los centros profesionales deben contar con personal médico y técnico especializado, infraestructura adecuada y protocolos que garanticen la protección de los derechos humanos de los pacientes.

“Muchas veces existe la intención de ayudar, pero no siempre se tienen las condiciones adecuadas para hacerlo”, explicó el director, al advertir que cuando un centro no cumple con la normatividad vigente puede generar riesgos en la calidad de la atención o incluso vulnerar los derechos de las personas en tratamiento.

Para finalizar, el especialista subrayó que elegir un centro regulado y con respaldo institucional es fundamental para garantizar un tratamiento digno, seguro y con mayores probabilidades de recuperación, especialmente ante un problema complejo que involucra factores personales, familiares y sociales.

Foto: Luis Vallejo

Pie: Indican que los centros profesionales deben contar con personal médico y técnico especializado, infraestructura adecuada y protocolos.