
Jhonatan González NOTICIAS

Las lluvias irregulares y las bajas temperaturas provocadas por los primeros frentes fríos de la temporada ocasionaron afectaciones en aproximadamente una cuarta parte de la producción de girasoles en la comunidad de Ribera de Cupía municipio de Chiapa de Corzo, lo que derivó en plantas y flores de menor tamaño, así como en pérdidas económicas para los productores locales.
El productor Mendoza Valdés, originario de esta comunidad, explicó que las condiciones climáticas adversas influyeron directamente en el desarrollo de las plantas. Detalló que el frío impide que el girasol crezca de manera normal, provocando que la planta se quede pequeña y, en consecuencia, la flor también reduzca su tamaño. “Cuando hay mucho frío, la planta no se desarrolla bien”, señaló.
Indicó que esta es la segunda ocasión en la que enfrentan una situación similar, aunque en esta ocasión el principal factor fue el descenso de temperaturas registrado durante un periodo específico. Como resultado, cerca del 25 por ciento de la producción se perdió entre plantas que no crecieron y flores que se echaron a perder, lo que equivale a aproximadamente 15 mil girasoles.
A pesar de ello, los productores continúan comercializando parte de la cosecha. Los girasoles pequeños se venden en paquetes de cinco por 50 pesos, aunque las ventas son variables. “Hay días que vendemos hasta 100 paquetes y otros en los que solo salen 20 o 30, y eso es muy poco para lo que se necesita para volver a invertir”, comentó.
Mendoza Valdés reconoció que las pérdidas impactan directamente en la economía familiar, ya que cada ciclo representa una inversión con la expectativa de obtener ganancias. “De repente se cae la producción y sí te pega”, expresó.
Sobre el proceso de cultivo, explicó que el trabajo inicia con la preparación de la tierra, limpieza y arado, seguido de la instalación del sistema de riego y la siembra. De la siembra a la cosecha transcurren alrededor de dos meses, periodo en el que es indispensable un riego constante, además de la vigilancia para evitar plagas, ya que los insectos pueden acabar con el cultivo en cuestión de días.
Finalmente, el productor señaló que, aunque muchos clientes prefieren girasoles grandes, también hay quienes encuentran atractivas las flores pequeñas por su aspecto peculiar. “Hay para todos los gustos”, afirmó, al tiempo que aseguró que, pese a las dificultades, continuarán reinvirtiendo y esperando mejores condiciones climáticas para la próxima cosecha.
PIE DE FOTO:
Las lluvias irregulares y las bajas temperaturas ocasionaron afectaciones en la producción de girasoles.
FOTO: Jhonatan González

