Uno de los factores que incide en esta situación es la normalización del consumo de bebidas tradicionales
Jhonatan González NOTICIAS

Aunque en Chiapas no existen cifras oficiales específicas sobre adicciones en jóvenes indígenas, autoridades estatales reconocen que esta problemática va en aumento en al menos 17 municipios de la región de Los Altos, donde el alcoholismo se mantiene como la principal sustancia de consumo.
De acuerdo con especialistas, uno de los factores que incide en esta situación es la normalización del consumo de bebidas tradicionales como el posh, cuyo uso está arraigado en prácticas culturales y rituales comunitarios, lo que facilita el acceso desde edades tempranas.
Susi Bentzulul, jefa del Área de Prevención de las Adicciones de la Fiscalía de Chiapas, explicó que el consumo de alcohol se introduce desde la niñez debido a los usos y costumbres. “Desde muy pequeños, en rituales como los funerales, se consume posh, lo que lo vuelve parte de la vida cotidiana. Además, su bajo costo lo hace accesible; con 20 pesos se puede adquirir”, señaló.

Activistas advierten que factores como la marginación, la falta de oportunidades laborales y la pérdida de identidad cultural aumentan la vulnerabilidad de los jóvenes indígenas frente al consumo de sustancias.
Adair Bermúdez, integrante de la asociación civil Iluminando tu Camino, indicó que muchos jóvenes migran a zonas urbanas en busca de empleo, pero al no encontrarlo terminan en situación de calle, donde el acceso a alcohol y drogas es inmediato. “Con 20 pesos consiguen medio litro de posh y así pasan la noche. Si no encuentran trabajo, se quedan en la calle y comienzan a consumir otras sustancias con el paso de los días”, detalló.
El problema se agrava con la combinación del alcohol con drogas sintéticas como el cristal, cuyo consumo ha ido en aumento debido a su bajo costo y fácil acceso en comunidades indígenas. Según testimonios, dosis de esta sustancia pueden adquirirse desde 5 o 10 pesos.
Además, autoridades y organizaciones han detectado que la edad de inicio en el consumo de sustancias ha disminuido hasta los 10 años, lo que genera preocupación por los efectos a largo plazo en la salud y el tejido social.
Municipios como Tenejapa, Chamula, Zinacantán, Chenalhó, Aldama, Larráinzar y Teopisca figuran entre las localidades donde se han identificado casos de consumo problemático y personas en procesos de rehabilitación.
En este contexto, el Pueblo Creyente de Chalchihuitán denunció recientemente que el alcoholismo y la drogadicción han deteriorado la vida comunitaria y puesto en riesgo a cientos de habitantes en esa región, considerada una de las más pobres del estado.
Ante este panorama, la Fiscalía de Chiapas anunció el inicio de campañas informativas y de concientización dirigidas a comunidades indígenas, con materiales traducidos a lenguas originarias.
“Estamos trabajando para llevar talleres y material informativo en lenguas indígenas como un acto de justicia. Ya contamos con trípticos en tzotzil, pero buscamos abarcar más lenguas para que la información llegue a todas las comunidades”, puntualizó Bentzulul.
Las autoridades reconocen que el reto es amplio y requiere no solo acciones preventivas, sino también atender las causas estructurales que propician el consumo de sustancias entre la población joven indígena.
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Uno de los factores que incide en esta situación es la normalización del consumo de bebidas tradicionales.
FOTO: Jhonatan González
