Ana Liz Leyte NOTICIAS

En Chiapas se han documentado asesinatos de luchadores sociales que no han alcanzado la justicia, algunos que datan desde hace décadas, sin un sólo detenido. Estos casos no se han resuelto, y los posibles responsables además de vivir en la impunidad ocupan cargos públicos.

El 27 de noviembre de 2009, fue asesinado en Chicomuselo Mariano Abarca Roblero, defensor ambiental, fundador de la Red Mexicana de Afectadas y Afectados por la Minería, un referente contra la minería. Le dispararon afuera de su casa y frente a su hijo, esto por haber denunciado el impacto social y ambiental de la minera canadiense Blackfire que explotaba barita en el ejido Morelia de Chicomuselo.

“La respuesta a su lucha fue el hostigamiento y las amenazas, no es justo que esta empresa extranjera esté agrediendo a nuestra gente. Que se investigue y detengan a los culpables de su asesinato”, dijo José Luis Abarca Montejo, hijo de Mariano Abarca.

Mariano había denunciado constantes amenazas y hostigamiento del alcalde, quien presuntamente ordenó su detención tres meses antes de su asesinato, por organizar a su comunidad en defensa del territorio.

Es un caso emblemático de lucha contra la impunidad. Tres sujetos fueron detenidos en 2009 por su posible responsabilidad en el homicidio del luchador social, sin embargo posteriormente fueron liberados. Es decir no hay un sólo detenido por este crimen.

El tres de enero, a siete años del asesinato del activista Sinar Corzo Esquinca, sus compañeros de lucha pidieron a las autoridades que se resuelva este caso. Actualmente, un autor intelectual y tres materiales se encuentran en prisión, sin embargo, el ex alcalde de Arriaga, David “N”, se encuentra prófugo de la justicia.

El 17 de enero de 2019, un grupo de pobladores inconformes con el cacicazgo de los hermanos Wilber y Manuel de Jesús Carpio Mayorga, quienes se heredaban la presidencia municipal de Amatán, se manifestaron en un plantón, en contra de los abusos cometidos en contra de este municipio.

Un grupo armado arribó al plantón y se llevó a José Santiago Gómez Álvarez y Noé Jiménez Pablo, este último dirigente del Movimiento Campesino Regional Independiente, MOCRI, CNPA MN. Al día siguiente los cuerpos de ambos fueron encontrados sin vida y huellas de tortura. A siete años de este crimen las personas que habían sido detenidas, fueron puestas en libertad.

El periodista Mario Leonel Gómez Sánchez, fue asesinado el 21 de septiembre de 2018, en Yajalón, las investigaciones señalan que el motivo principal del crimen está vinculado a su labor periodística y a las amenazas previas recibidas.

Mario contaba con medidas cautelares luedo de denunciar amenazas, relacionadas con sus publicaciones, incluyendo investigaciones sobre actos de corrupción en esta región con presencia de grupos del Crimen Organizado.

Estas muertes llevan años sin resolverse, sin detenidos y sin justicia. Los jueces han postergado las audiencias por diversas causas, las familias piden que se esclarezcan estos casos de personas que por alzar la voz, fueron silenciados por las balas.

PIE DE FOTO:

El periodista Mario Leonel Gómez Sánchez, fue asesinado el 21 de septiembre de 2018, en Yajalón, las investigaciones señalan que el motivo principal del crimen está vinculado a su labor periodística y a las amenazas previas recibidas.

FOTO: Ana Liz Leyte