Ana Liz Leyte NOTICIAS

En los últimos años, la Secretaría de Movilidad y Transporte ha enfrentado una crisis marcada por la falta de atención institucional, la falta de transparencia en sus procedimientos, cobros indebidos para acceder a las áreas de atención o de agilización de trámites, entre otros, lo que ha generado la falta de planeación y ordenamiento estratégico, y ha permitido muchas irregularidades en el servicio de transporte público.
“El incremento de unidades informales, o irregulares, mal estado de las unidades, y el uso de tarifas no autorizadas ha colocado al transporte regular en una crisis financiera, que va de la mano de problemas de seguridad y calidad, costos que afectan de manera directa a la población”, expuso Albania González Pólito, secretaria del Transporte en Chiapas.
El transporte es un elemento crucial de la política pública, la gobernanza, una herramienta estratégica para el estado. La movilidad es un componente del bienestar estrechamente ligado al trabajo, la salud, la educación, la seguridad, la convivencia social y el medio ambiente. Sin embargo, las unidades en mal estado, han causado accidentes que han cobrado vidas.
“No ha habido una regularización y modernización como tal en el tema de las distintas rutas, es un trabajo bastante amplio y complicado”, dijo Rubén Zuarth Esquinca, diputado local, presidente de la Comisión de Transporte del Congreso del Estado .
El fortalecimiento del transporte es parte de la estrategia estatal 2025-2030, pero la reglamentación no se aplica. Unidades que no reciben mantenimiento, o que no se renuevan, circulan por las calles sin verificación mecánica de las autoridades que deberían de regular sus condiciones.
Al grado que se llegan a falsificar las pólizas de seguro en el transporte público en modalidad de colectivo, lo que deja a los usuarios indefensos ante cualquier accidente.
Según la Ley de Transporte vigente, la vida útil del transporte público en modalidad de colectivo es de hasta cinco años, cuando son unidades pequeñas, mientras que las unidades de mayor capacidad, su vida útil es de 10 años. Para los taxis la norma aplica hasta los siete años.
En la práctica, vemos taxis en muy malas condiciones, con más de 15 años de circulación, lo que arriesga la vida de sus pasajeros. El argumento es el alto costo de las unidades, pues llegan a costar más de un millón de pesos en financiamiento, con mensualidades de más de 16 mil pesos, que aseguran transportistas, no pueden pagar.
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El fortalecimiento del transporte es parte de la estrategia estatal 2025-2030, pero la reglamentación no se aplica.
FOTO: Ana Liz Leyte
