Ana Liz Leyte NOTICIAS

En Chiapas, la mayoría de las principales ciudades cuentan con infraestructura hídrica añeja, las fugas son una constante, no hay una medición precisa del agua que se desperdicia.

Además, se registra otro problema; el robo de agua, delito por el que no hay sanciones tangibles, lo que agrava la pérdida del recurso hídrico.

“La historia urbana de la ciudad, cuántos años tiene la ciudad, cuántos años se ha construido y durante ese periodo se han tenido procesos técnicos, cuáles se han construido”, explicó Marcelino García Benítez, docente investigador de la UNICACH.

Tan sólo en un día, el Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (SMAPA), recibe aproximadamente 40 reportes de fugas de agua potable en Tuxtla Gutiérrez, de los cuales se atienden entre 32 y 34 por día. Es decir, en el 2025 las fugas registradas fueron en promedio 14 mil 600, si se mantiene ese estándar anual de reportes diarios.

La actualización del sistema de tuberías y redes de distribución ha sido mínima en pasadas administraciones, las que existen cuentan con una antigüedad de 30 a 45 años de servicio y están prácticamente en el límite de su vida útil.

“Los tomadores de decisiones a veces por cuestiones desconocimiento no adoptan mecanismos que puedan incidir en que estos problemas se vayan reduciendo. Recordemos que la ciudad va a seguir creciendo”, indicó el especialista Marcelino García Benítez.

El Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado, no tiene como tal un conteo de agua perdida por fugas, aunque sí se estima que el 40 por ciento del agua bombeada en la capital de Chiapas se pierde por fugas o deficiencias en la red.

La producción de agua ronda los mil 250 a mil 600 litros por segundo de agua bombeada. Se estima que el volumen de agua perdida por fugas es de 15 a 20 millones de metros cúbicos derivado de fugas.

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La actualización del sistema de tuberías y redes de distribución ha sido mínima en pasadas administraciones.

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