Más de 2 mil 300 tortugas fueron liberadas en 2025 tras un operativo de gran escala en la entidad

Ana Liz Leyte NOTICIAS

En Chiapas, cualquier recurso -desde madera hasta fauna silvestre- que genera interés termina convertido en mercancía cuando existe oferta y demanda. El tráfico ilegal de especies, por ejemplo, mantiene presencia constante en la entidad por lo menos durante el último lustro (2020-2025), aunque su verdadera dimensión sigue siendo desconocida debido a la ausencia de un registro público que concentre el número total de operativos y la cantidad de ejemplares decomisados cada año.

Durante el primer semestre de 2024, la Fiscalía General del Estado (FGE), a través de la Fiscalía Ambiental, efectuó 92 operativos en distintas regiones. De ellos, 68 se enfocaron en tala, tráfico y comercio ilegal de recursos forestales maderables; el resto incluyó intervenciones por otros delitos ambientales donde se registraron aseguramientos de fauna.

En reportes más recientes aparecen decomisos de gran escala. En agosto de 2025 por ejemplo, más de 2 mil 300 tortugas fueron liberadas tras un operativo contra el tráfico de especies. Ese mismo año, la Profepa informó que recibió nueve monos araña y ocho guacamayas aseguradas por la Fiscalía General de la República (FGR) en distintos puntos de Chiapas.

Los datos históricos muestran variaciones dependiendo del tipo de operativo. En 2020, autoridades federales reportaron el hallazgo de 31 mil 168 ejemplares que fueron asegurados en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y Chiapas. Aunque no se detalló cuántos correspondían exclusivamente al estado, la cifra presumiblemente era alta.

La Profepa, en un periodo de seis años registró 18 operativos, 340 acciones de vigilancia y 456 visitas de inspección en la región. Estas intervenciones incluyeron decomisos de aves, primates, reptiles y otras especies que forman parte de rutas que atraviesan Chiapas hacia mercados nacionales e internacionales.

La falta de una base de datos unificada por parte de las autoridades estatales y federales impide conocer el volumen real de fauna traficada en Chiapas, lo que deja sin una medición precisa la dimensión del problema.

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En Chiapas, cualquier recurso -desde madera hasta fauna silvestre- que genera interés termina convertido en mercancía cuando existe oferta y demanda.

FOTO: Ana Liz Leyte